EFE
La Conselleria de Infraestructuras y Transporte estudia junto con empresarios de la Comunitat ese proyecto que conectaría Alicante con Caudete para descongestionar la A-31, por donde cada día circulan unos 65.000 vehículos, de los que casi el 24 por ciento son pesados.
El tramo será de peaje, con pocas salidas, de uso exclusivo para vehículos ligeros y diseñado ante una posible ampliación del límite máximo de velocidad, ha explicado Flores, tras la firma de un acuerdo con la Diputación de Alicante para promover las visitas a yacimientos arqueológicos y al Museo Arqueológico provincial (MARQ) de los usuarios del transporte metropolitano (TRAM).
En declaraciones a los periodistas, Flores ha subrayado el "esfuerzo importante" que realiza su departamento para que el proyecto "pueda ser asumible" por las empresas.
Además, "la inversión deber ser rentable para las empresas" y "tiene que ser una autopista factible y económicamente digerible", ha añadido el conseller.
Entre las medidas para abaratar los costes del proyecto, Flores ha indicado llevar a cabo una inversión menor en el asfalto y acondicionar pendientes más altas de lo normal que puedan ser asumibles por vehículos ligeros.
Los vehículos pesados evitarán ese tramo de la autopista por no poder afrontar los costes del peaje, ha apuntado Flores, quien también ha subrayado la importancia de este proyecto para reactivar la economía.
"Se matan dos pájaros de un tiro: por un lado, una mejor conexión a nivel viario y, por otra, más obras públicas para empresas que se resarcirán, a través de una concesión, en estos momentos de crisis", ha señalado.