M. D.
La Concejalía de Cultura hizo sus deberes con respecto a la antigua Fábrica de Tabacos ya que cuando recibió la petición de la Conselleria de Cultura para su protección mediante su declaración de Bien de Relevancia Local, "emitimos el informe y lo remitimos a la Concejalía de Urbanismo", según señaló ayer el edil de Cultura Miguel Valor. Por su parte, la Concejalía de Urbanismo pospuso hasta hoy su declaración en torno a este asunto.
Tal como publicó este periódico el pasado domingo, la directora general del Patrimonio, Paz Olmos, ha comunicado al Ayuntamiento que ante el silencio municipal a sus requerimientos para la protección de las instalaciones de la antigua Fábrica de Tabacos, ha procedido "de oficio" a tramitar dicha protección, mediante la solicitud al Consell Valenciá de Cultura del informe preceptivo para incluir estas edificaciones en el Inventario General del Patrimonio Cultural de la Comunidad Valenciana.
El edil de Cultura fue ayer muy comedido y escueto en sus declaraciones y a preguntas de este periódico se limitó a responder que su Concejalía había emitido un informe favorable a la declaración de Bien de Relevancia Local de la antigua Tabacalera y que lo remitió a la Concejalía de Urbanismo para que resolviera el asunto.
A este respecto, fuentes consultadas confirmaron que el procedimiento y tramitación municipal para que un inmueble sea declarado Bien de Relevancia Local corresponde a la Concejalía de Urbanismo, y que sobre este asunto a la Concejalía de Cultura sólo le cabe la posibilidad de emitir un informe valorativo. En lo que respecta a la Fábrica de Tabacos ese informe se emitió, según Miguel Valor, y en el mismo se respaldaba la petición de la Conselleria de Cultura.
Se da la circunstancia de que el Ayuntamiento de Alicante todavía no ha procedido a catalogar ni un solo inmueble de la ciudad como Bien de Relevancia Local, pese a que existen peticiones al respecto y hasta hay alguno en lista de espera desde hace ya bastantes años, como es el caso de las antiguas chimeneas de la cerámica de Benalúa Sur, únicos elementos que han sobrevivido de esta desaparecida y relevante zona industrial alicantina. Ambas chimeneas están incluidas dentro del plan parcial de Benalúa Sur y que se salvaron in extremis de su desaparición por una resolución de la Conselleria de Cultura, ya que estaba prevista su demolición.