P. ROSTOLL
Los tres ponentes, entre los que se encuentra la diputada alicantina Juana Serna, pretenden evitar un conflicto ante la disparidad de criterios entre las enmiendas que se han registrado a la ponencia desde el propio PSPV o desde las federaciones socialistas de Aragón y Castilla-La Mancha.
La propuesta de mínimos que los ponentes pretenden que acepten los delegados, en su primer párrafo, entona el "mea culpa" y admite que los socialistas, explicaron fuentes de Ferraz, no han manejado bien el conflicto hídrico. "No hemos prestado la atención requerida a cuestiones como la pérdida de biodiversidad, o al déficit de provisión de agua. Es hora de poner en marcha políticas que eviten o minimicen estos efectos", señala de forma textual la propuesta a debate que, además, incide en la necesidad, en la línea marcada por el Gobierno desde la victoria electoral socialista del pasado 9 de marzo, de un gran pacto tanto político como, sobre todo, territorial.
Pero, además, la gran novedad del documento es que, junto a las políticas de reutilización y ahorro que el PSOE ha puesto en marcha a lo largo de los últimos cuatro años, reconoce la posibilidad de trasvases siempre que sean viables desde el punto de vista "económico, social y ambiental". En todo caso, estas fuentes subrayaron que, durante el debate de la ponencia quedará evidenciado que hay conducciones viables -Júcar-Vinalopó- e imposibles como el del Ebro.