J. E. M.
Morenilla -que está casado con la consellera de Turismo Angélica Such- aseguró que no hay ninguna incompatibilidad legal entre su nuevo cargo y su relación matrimonial, al tiempo que emplazó a populares y socialistas a alcanzar un acuerdo "lo antes posible" para poner fin a la situación de interinidad que atraviesa la Sindicatura de Agravios.
El nuevo Síndic mayor descartó de plano que su acceso al cargo pueda calificarse de autoproclamación al no esperar una resolución de las Cortes Valencianas que pudiera dirimir las diferencias entre PP y PSPV. "Yo me limito a cumplir una resolución de la Cámara autonómica publicada en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana el 30 de junio y en el Boletín de las Cortes", explicó Morenilla, "y cuya disposición final da un plazo de 24 horas para asumir la Sindicatura en funciones". A su juicio, su nombramiento es tan "claro" como "legítimo".
También aclaró que, al igual que ha hecho mientras desempeñó el cargo como adjunto, se inhibirá en cuantas quejas o resoluciones tengan que ver con la reponsabilidad pública de su esposa para que se pronuncie la ahora Síndica adjunta, Emilia Caballero. "Si no fuera legal el nombramiento, yo no estaría hablando aquí como Síndic", añadió Morenilla, que se mostró particularmente molesto con las críticas del portavoz socialista en las Cortes, Ángel Luna, que apreció "prácticas golpistas" en su llegada a la Sindicatura. "Son palabras muy gruesas, y llama la atención que provengan de un parlamentario de las Cortes; no las entiendo y faltan a la verdad", indicó Morenilla, que añadió: "Sería una autoproclamación si yo me designara Síndic de Comptes, pero me limito a cumplir una resolución de las Cortes".
El nuevo Síndic destacó que el traspaso de poderes por parte de Caballero fue "cordial y dentro de unos parámetros normales".