EFE
Por su parte, la Conselleria de Sanidad ha cifrado en el 32 por ciento el seguimiento de esta protesta, que se inició el pasado 27 de junio y se repetirá todos los viernes de nueve a diez de la mañana.
Los convocantes han señalado en un comunicado que pedirán la intervención del president de la Generalitat, Francisco Camps, ante la "falta de respuesta" de la Conselleria de Sanidad a sus reivindicaciones.
Según el sindicato, las amenazas de los servicios centrales en Valencia impiden la huelga de los inspectores interinos. "Se les llama desde las ocho de la mañana uno por uno" amenazándoles "con sanciones", añade.
A juicio de la CESM-CV, estas "maniobras de presión, de tipo decimonónico, puede vaciar de médicos a la Comunitat Valenciana" y ha advertido de que las ofertas de empleo de otras autonomías para los médicos con contratos que doblan lo que gana un inspector "posibilita la sangría de médicos a otras autonomías".
"La falta de negociación enquista una solución posible y hace que la Comunitat Valenciana tenga pérdidas millonarias", según el sindicato, que ha indicado que los inspectores exigen a la Conselleria una "respuesta inmediata" a sus reivindicaciones.
Actualmente hay 65 médicos y farmacéuticos inspectores en los departamentos de salud de la Comunitat Valenciana, 35 en la provincia de Valencia, 20 en la de Alicante y 10 en la de Castellón, lo que significa "doce menos que hace veinte años", según el responsable de la sección de Inspectores del sindicato, Javier Marco.
Según fuentes de la CESM-CV, en la provincia de Alicante el seguimiento ha sido del cien por cien, en la de Castellón del 95 por ciento y en la de Valencia ha llegado a alcanzar el 65 por ciento.
La CESM-CV confía en que esta protesta para pedir mejoras organizativas haga reflexionar a la Administración, ya que le permitirá "ahorrar mucho dinero".
La Conselleria de Sanidad, según el sindicato, "tira a la basura 65 millones de euros al no negociar con el comité de huelga la solución a la inspección. Este año ya se han perdido 35 millones de euros".
Los inspectores exigen un aumento de plantilla, convocar oposiciones -ya que hace diez años que no se han realizado-, pagar a los médicos y farmacéuticos inspectores como al resto de los facultativos, incentivar el incremento voluntario de jornada y pagar productividad.