P. R. F.
Los delegados que trabajan en la configuración definitiva del documento sobre política hídrica que se debatirá en el cónclave socialista del próximo fin de semana intentan pactar a marchas forzadas una redacción de consenso que evite la polémica. Los ponentes del documento, entre los que se encuentra la diputada alicantina Juana Serna, han recibido enmiendas un paquete de enmiendas desde el PSPV que, aunque a través de eufemismos, apuestan por los trasvases y la solidaridad "entre cuencas" siempre que se haga de manera pactada y sostenible. Es decir, una propuesta similar a la que aprobó el PP durante el congreso nacional de hace dos semanas en Valencia.
Otras enmiendas, algunas de Castilla-La Mancha, por contra, destacan en cambio que lo primero es el interés de la propia cuenca lo que condicionaría el futuro del Tajo-Segura. En cualquier caso, según las fuentes consultadas, el trasvase del Ebro es algo que está fuera de discusión en el cónclave. Como se recordará, el congreso comarcal de l'Alacantí rechazó una enmienda, aprobada antes por la asamblea local de Alicante, en la que se pedía priorizar la inversión en la provincia para enviar otra propuesta no tan crítica con la acción del gobierno de Zapatero.
Las fuentes consultadas reiteraron que los ponentes están trabajando para poder proponer, durante el debate en comisión, una solución de consenso que pueda ser aceptadas por los enmendantes que han realizado propuestas en uno y otro sentido. Si hay unanimidad en este apartado sobre la apuesta por el ahorro, las desaladoras y la reutilización de agua, la base del programa con el que el Ejecutivo de Zapatero está tratando de resolver el déficit hídrico en Alicante.