REDACCIÓN
Alicante y Castellón cuentan con la mayoría de los once "puntos negros" señalados por Greenpeace en cuanto a destrucción por urbanismo, infraestructuras y contaminación en la Comunidad Valenciana, que es la tercera autonomía con más puntos amenazados, tras Galicia y Andalucía. Greenpeace hizo pública una nueva edición de su informe anual "Destrucción a toda costa", en el que denunció que la crisis del ladrillo no ha evitado que la presión urbanística siga siendo la gran amenaza de su litoral. No obstante, el informe contiene varios errores como el que mantiene que el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, está imputado por el caso de los aparcamientos de Ortiz -caso archivado- o que González Pons es el conseller de Urbanismo y portavoz del Consell.
Según Greenpeace, en la Comunidad Valenciana -la segunda autonomía que más "maltrata" su litoral- se sitúan dos de los diez "puntos negros" de España más amenazados por el ladrillo o la contaminación, como son Marina d'Or y el "Manhattan" de Cullera.
La organización ecologista sitúa, por otro lado, en Alicante seis de los once "puntos negros" de la Comunidad Valenciana, como son Xàbia (por la ampliación del puerto deportivo), Altea (también por las obras de ampliación del puerto deportivo Luis Campomanes) y El Campello (por la "avalancha" de proyectos urbanísticos como los de la Coveta Fumá. También cita Sant Joan d'Alacant (por tener el 90% del suelo urbanizable), Elche (por la urbanización "desmedida") y Guardamar del Segura (por la "contaminación severa" por vertidos industriales y urbanos).