S. ESCRIBANO
Hasta ocho pacientes esperaban ayer su ingreso en en los pasillos del área de Urgencias del Hospital de San Juan al no haber camas libres para su hospitalización en las plantas y permanecer cerrada la Unidad de Pacientes Pendientes de Ingreso (UPI), con capacidad para 14 personas, a consecuencia de las obras de remodelación de este servicio, como informaron trabajadores y fuentes del sindicato UGT. La dirección del centro aseguró que la unidad abrió sus puertas por la tarde y la situación se normalizó.
Hace varias semanas que se cerró esta unidad, en la que los enfermos esperan hasta que queda libre una cama en las habitaciones, y se destinaron a esta finalidad seis cuartos del tercer piso. Desde el centro estaba previsto cerrar esta tercera planta ayer, como suele ser habitual en verano, pero la elevada presión asistencial de los últimos días lo impidió. Así, pese a estar abierta, en urgencias se pudieron ver escenas típicas de los meses de invierno, con pacientes en los pasillos.
Ante el colapso en urgencias se agilizaron los trabajos para poder abrir la UPI, algo que no ocurrió hasta la tarde, como confirmaron desde la dirección del hospital. Además, aseguraron que los pacientes que ocupaban los pasillos por la mañana fueron reubicados en habitaciones o en esta unidad. Según explican, en los últimos días se está registrando un repunte de los ingresos, lo que ocasionó los problemas de espacio en la jornada de ayer.
El sindicato UGT argumenta que "ni abriendo la UPI se puede cerrar la tercera planta por la cantidad de pacientes que hay, pero eso puede ocasionar un problema a partir de mañana (por hoy), ya que muchos trabajadores inician sus vacaciones y no habrá personal para trabajar en ella porque no son sustituidos". Las mismas fuentes añaden que al estar previsto el cierre de esta planta, los trabajadores ya han sido destinados a otras, por lo que podría darse un problema de falta de profesionales si el auge de pacientes impide su cierre, como ocurrió ayer.
Además, consideran que "se han gastado 86.000 euros en unas obras que no solucionan la falta de espacio en Urgencias y que sólo benefician a los pacientes porque se crea un aseo para ellos en la UPI". Al respecto, inciden en que "la obra está mal coordinada porque debería haber terminado hace una semana, pero una vez acabada comprobaron que no estaban instalados los puntos de telefonía y tuvieron que pasar el cableado, lo que ha retrasado su finalización".
Cada verano, los hospitales de la provincia cierran algunas de sus plantas con la excusa de realizar en ellas labores de mantenimiento. Sin embargo, es la falta de personal lo que les empuja a tener que hacerlo.