EFE
Tras una reunión de Avant, celebrada en Alicante, Sonia Castedo lamentó que "todo sigue igual" y que Adif, gestor de infraestructuras ferroviarias, "sigue diciendo que ha habido unos incrementos importantes de todos los costes" del proyecto del soterramiento, y apuesta por que "todo el incremento de costes corra a cargo de esta ciudad, eso significa que el aumento de costes se pague con plusvalías y, por tanto, con incrementos de edificabilidad".
Durante la reunión, según Castedo, ambas administraciones intercambiaron las valoraciones que han realizado del precio de los terrenos liberados por el soterramiento del tren a su entrada en la ciudad y de las plusvalías que generarían las viviendas que se pretenden construir en la zona. Ayuntamiento y Adif discrepan en el montante, lo que influye en la financiación del proyecto, de modo que el ente gestor, que hace una valoración menor, pretende que la edificabilidad aumente hasta 400.000 metros cuadrados para captar más recursos.
"Esto es algo que el Ayuntamiento no va a aceptar, se va a mantener firme y ha cerrado ya que la edificabilidad dentro de la OI-2 sea de 220.000 metros cuadrados", resaltó Castedo, quien avanzó que el Plan de Reforma Interior de la zona "se aprobará inicialmente el PRI con los planteamientos que ya contempla el nuevo PGOU". "No es nada descabellado que posiblemente llevaremos a aprobación provisional el PRI no superando nunca los 220.000 metros cuadrados, lo que significaría 1.200 viviendas", apostilló.
En este sentido, la edil señaló que en "el convenio que en su día se firmó eran 140.000 metros cuadrados, con lo cual el incremento que ha hecho el Ayuntamiento es importante y no vamos a hacer más porque el sector no puede asumirlo". Si lo hicieran, dijo, "desaparecerían las zonas verdes que quedan liberadas en los terrenos" y que, con una edificabilidad de 220.000 metros cuadrados, abarcarían el 70 por ciento de la superficie.
Según Castedo, "el gerente de la entidad nos presentó una serie de números sin ninguna memoria explicativa, lo cual era de muy distinta interpretación". Así, "al no tener una memoria explicativa", desde el Ayuntamiento realizaron "unas valoraciones, que a salían bastante bien a la hora de la obtención de un resultado económico de la venta de los pisos, incluyendo un 30 por ciento de VPO", insistió.
Sin embargo, explicó que el gerente de la sociedad, Miguel Ángel Garulo, "no comparte los números que ha hecho el Ayuntamiento y se ha decidido que sea una empresa privada la que haga la valoración". A modo de ejemplo, Adif valora en 300.000 euros un piso de 100 metros cuadrados, trastero y garaje frente a El Corte Inglés, mientras que el Ayuntamiento sube hasta 400.000.
Pese a las diferencias, aseguró que el Ayuntamiento "ha sido bastante conservador" en la tasación "por la época de crisis que se está viviendo" y "aun moviéndonos en números muy conservadores llegaríamos a un resultado muy importante, aunque no llegaría al 100 por cien de lo que ellos dicen que se ha incrementado el coste de toda la operación".
Además, Castedo apuntó que desde Adif indican que "lo que falte" para financiar el proyecto "tendría que ser asumido en un 50 por ciento por Adif, un 25 por ciento por la Generalitat y un 25 por ciento por el Ayuntamiento de Alicante". Castedo cuestionó que la aportación económica se equipare a la participación en la sociedad, pero además resaltó que, incluso en ese caso, el Ayuntamiento" ya la habría llevado a adelante con el incremento de la edificabilidad que ya ha hecho de esos 14.0.000 metros contemplados en convenio a esos 220.000 que finalmente vamos a contemplar en la operación".
"EXACTAMENTE AL REVÉS".
"Me importa mucho la OI-2, pero me importa mucho por mi ciudad y lo que no voy a hacer es permitir que sea mi ciudad la que pague con edificabilidad esa obra", reiteró la concejal, quien dijo entender que desde "el ministerio, que no son de Alicante, no viven en Alicante, busquen la rentabilidad económica, es decir, cuanta menos aportación y más rentabilidad de la edificación, mejor nos saldrá; lo que pasa es que la lectura del Ayuntamiento es exactamente al revés".
Para reducir costes, el Ayuntamiento ha propuesto la eliminación de algunas obras, contempladas en el convenio, y que están agrupadas con el soterramiento, como es el caso de la línea a Torrellano, con parada en el aeropuerto.
Según la edil, esta obra, que tiene un coste de 170 millones de euros "no es urbana y si hay que reducir obra, el Ayuntamiento no va a reducir nada del soterramiento pero sí que estamos por la labor de reducir obras que si no se hacen dentro de este convenio" y que "se hagan después, cuando tengan dinero". No obstante, según dijo, "han dicho que lo van a estudiar pero que ferroviariamente a ellos les interesa".
El plazo en el que la empresa privada, Segesta, realiza el estudio, es el que ambas partes se han dado para volver a reunirse. La concejal señaló que septiembre "es un mes bastante decisivo porque son muchas las decisiones que confluyen antes de la llegada del AVE", por lo que se reunirán en esta fecha.
Castedo indicó que la llegada del AVE influye en el proyecto, hasta el punto de que, según sostuvo, "han dicho que el AVE acabará entrando en superficie en la ciudad de Alicante". Eso, a su juicio, "se puede entender como algo provisional o como una amenaza, no creo que si el AVE entrara en superficie después se haga la obra de soterramiento con el AVE continuamente entrando", aunque posteriormente rectificó y apuntó que "no es hablar de amenazas es hablar de intentar llegar a un consenso, los costes se han disparado, y eso lo sabemos porque nos lo han dicho, lo único que queremos es por qué nos digan por qué y en qué se han disparado".
Finalmente, la responsable de Urbanismo lamentó esta situación y aseguró no haber escuchado que "haya habido el más mínimo problema en Barcelona, no sé que diferencia puede haber entre unos y otros". Para finalizar, agregó que en Valladolid "también tiene pendiente una operación muy similar a la de la ciudad de Alicante", pero "con mucho más terreno, concretamente el doble, y de 4.000 viviendas". "Si es el doble o más y con 4.0000 viviendas es viable, yo creo que con 2.000 viviendas y la mitad de terreno también tiene que ser viable en Alicante", concluyó.