F. D. G.
Es el colectivo de trabajadores que más sufre las consecuencias de una crisis económica que sin duda va a agravar su ya delicada situación profesional. La provincia acumula 33.490 demandantes de empleo que tienen que esperar más de un año para encontrar un puesto de trabajo, la cifra más alta de toda la Comunidad Valenciana: Valencia y Castellón registran en sus listas del INEM 32.000 y 3.500 personas en este particular callejón sin salida.
Según un informe sobre el mercado laboral provincial elaborado por el Observatorio Ocupacional del INEM, unos 27.000 alicantinos, más del 80% de estos 33.490 registrados como demandantes de larga duración, están en paro. Entre los años 2003 y 2007, el número de personas que llevan inscritas en las oficinas solicitando empleo durante 12 meses o más de forma ininterrumpida se ha disparado un 28,29%. El incremento del último año fue del 5,12%.
Las mujeres son las que más dificultades tienen para conseguir trabajo. De hecho, dos de cada tres personas de este colectivo tas son del sexo femenino. La edad y la falta de formación son barreras casi infranqueables para acceder al mercado de trabajo en Alicante. Así, tener más de 45 años, ser mujer, parada, con experiencia por haber trabajado anteriormente y disponer de estudios secundarios es sinónimo de desempleado de larga duración.
Difícil inserción
Pese a las posibilidades de acceder al Programa de Renta Activa de Inserción, y las medidas para incentivar las contratación indefinida de este tipo de trabajadores, los parados de larga duración son uno de los colectivos más vulnerables y con especiales dificultades de inserción laboral. Sólo 900 de los más de 10.300 alumnos inscritos en cursos de formación el pasado año en la provincia fueron demandantes de larga duración.
Por sectores económicos, el calzado y el textil concentran el volumen más alto de contratación, mientras que las ocupaciones con mayor número de demandantes del colectivo son la limpieza de oficinas, dependientes, y operario de fábrica de calzado. Asimismo, los municipios que más han sufrido el ajuste de los sectores productivos tradicionales, como Elche, Elda, Alcoy, Petrer o Crevillent, son los que acaparan las mayores cifras de demandantes de larga duración.