CARLOS ALÓS
La Comunidad Valenciana no ha escatimado recursos para propagar su mensaje sobre la solidaridad hídrica en la Exposición Internacional de Zaragoza. Pese a que el presidente del Consell, Francisco Camps, dio la espalda a los organizadores al no acudir a la inauguración, la Comunidad está representada a lo grande en Zaragoza con un pabellón que cuesta seis millones de euros.
Ninguna comunidad ha puesto tanto dinero para hacer oír su voz en la Expo del agua, salvo la organizadora, Aragón, cuyo presupuesto inicial de 20 millones se disparó finalmente a 25. La inversión para la construcción, gestión y desmontaje del pabellón valenciano, la más alta de todas las autonomías, casi dobla a la segunda más cara, Andalucía, cuyo stand ha costado 3,5 millones. El pabellón más modesto en presupuesto es Asturias, con 700.000 euros.
La partida valenciana para lanzar el mensaje a favor del trasvase es similar al gasto conjunto que han realizado las tres autonomías con las que comparte vecindad geográfica y en el propio certamen internacional, Cataluña, Baleares y Murcia. Frente a los seis millones valencianos, cifra que ha confirmado la propia secretaria autonómica de Medio Ambiente, María Ángeles Ureña, las otras tres autonomías de la cuenca mediterránea han invertido unos siete millones, ya que Cataluña gasta 1,5; Baleares, tres y Murcia 2,8, según confirmaron a este diario los responsables de los propios pabellones autonómicos. El presupuesto del resto de autonomías también es más modesto que el valenciano. País Vasco ha destinado fondos por valor de tres millones, Castilla-La Mancha y Extremadura, dos, Madrid,1,5 y Canarias 800.000 euros. Por el precio que ha costado el pabellón valenciano, la Comunidad está más cerca de la inversión que han realizado algunos países, como Italia, que se ha gastado seis millones, o México, sobre siete, que de las autonomías españolas.
La Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales (Epsar), cuyo gerente, Juan José Morenilla, es también el director del pabellón valenciano, adjudicó las obras de acondicionamiento, explotación y desmontaje del recinto a una UTE formada por Proemisa-Drace Construcciones y Dragados por 5,2 millones, según el Diari Oficial de la Comunidad (DOCV), a los que hay que sumar la asistencia técnica, adjudicada a Técnica y Proyectos (Tipsa) por un total de 467.000 euros.
La inversión valenciana ha sorprendido incluso en la propia Expo y responsables de pabellones consultados coinciden en señalar a Cantabria (1,5 millones) y Navarra (1,2) como los más originales. Del valenciano, los visitantes destacan el disparo de una mascletà virtual y las gafas de sol con el anagrama turístico de la Comunidad que reciben como regalo. Además, dispone como elementos destacados de cuatro pantallas de vídeo y una cascada de agua.