REDACCIÓN
No existen datos comparativos recientes entre las autonomías acerca de la salud mental. En todos los publicados, la Comunidad Valenciana está por debajo de la media española en casi todos los indicadores, y muy lejos de autonomías de igual riqueza. (...) Habría que hablar también de los problemas específicos de la atención a niños y adolescentes, donde las carencias son más graves aún". Este diagnóstico lo realiza la Asociación Valenciana de Salud Mental, y las estadísticas apoyan su tesis.
Según el Observatorio de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, el porcentaje de psiquiatras infantiles sobre el total de especialistas apenas alcanzaba el 0,3% en 2005; en toda España, de los 1.074 psiquiatras que hay en los centros de salud mental, sólo 162 están especializados en menores. En cuanto a la red asistencial de salud mental infanto-juvenil, las últimas estadísticas indican que en la Comunidad hay seis centros específicos, frente a los 13 de Andalucía, los 30 de Madrid, los 42 de Cataluña o los 21 del País Vasco. Además, comunidades como Castilla León o Castilla-la Mancha poseen siete centros de salud mental infantil; Aragón o Galicia ocho centros. Tan sólo comunidades como Islas Baleares, Extremadura, Cantabria o Murcia, con un censo mucho menor, mantienen registros más bajos.
Con todo, la asistencia a personas enfermas de salud mental no es mejor para los adultos en la Comunidad. Actualmente, según la Asociación Valenciana de Salud Mental, hay 5,5 psiquiatras por cada 100.000 habitantes como promedio autonómico; y en el último lustro el incremento ha sido mínimo (en 2002 era de 5,18 especialistas por cada 100.000 habitantes). Ademas, otro de los problemas de la atención es la desigualdad en la distribución de los recursos: si en el departamento Valencia La Fe hay 9,47 por cada 100.000 habitantes, el porcentaje va descendiendo hasta llegar a situaciones como la del área de salud 18 (Elda-Villena), con sólo 6 médicos psiquiatras para más de 216.000 personas (2,7 por cada 100.000 habitantes).