J. E. MUNERA
La propuesta del Ministerio de Fomento para financiar el soterramiento de las vías férreas de Alicante mediante un aumento del número de viviendas en los terrenos que se liberen anula de hecho el gran parque lineal previsto, toda vez que la principal zona verde de la operación se vería invadida por 13 grandes torres de pisos: cinco de 41 plantas y otras ocho de 22 alturas. Así consta en la última propuesta técnica elaborada por el ministerio el pasado mes de mayo en la que se plasma un aumento de edificabilidad de la zona que casi triplica el inicialmente previsto: de 170.000 metros cuadrados de techo se pasaría a unos 430.000 metros cuadrados.
Traducido a viviendas, de las 1.500 planteadas en el convenio inicial, Fomento es partidario de pasar a más de 4.000 para generar las plusvalías suficientes que permitan afrontar el incremento del coste del soterramiento de las vías férreas, que ha pasado de 200 millones de euros a casi 600 millones. Mientras por encargo del Gobierno central, el PSOE local intenta buscar un "consenso" en torno a su propuesta entre todas las administraciones públicas y agentes sociales implicados, el PP en el Consell y el Ayuntamiento y las asociaciones de vecinos rechazan sus planes por "agresivos" y "excesivos".
Por comparación con otro controvertido plan urbanístico de la ciudad, la actuación en el soterramiento elaborada por Fomento rebasa con mucho la de Rabasa, donde están previstas 15.000 viviendas sobre una superficie de 4,5 millones de metros cuadrados. En este caso, las 13 torres se edificarían sobre un sector de unos 400.000 metros cuadrados. "Es obvio, pero no es lo mismo construir sobre una superficie tan amplia como el PAU 1 o Rabasa, que hacerlo sobre unos terrenos como los de la antigua Renfe, mucho más reducidos", explicaron ayer fuentes municipales.
El grueso de la actuación urbanística que defiende Fomento se concentra en el extremo oeste del proyecto, en los terrenos liberados más próximos al futuro tramo de la Vía Parque. Es en esta zona, la de más amplitud, donde se levantarían las cinco torres de 41 plantas. Muy cerca de ellas, y alineadas entre la Vía Parque y la Gran Vía, en la franja limítrofe con los barrios de Ciudad de Asís y Florida Portazgo, están previstas las otras ocho torres de 22 alturas. La propuesta se decanta por la franja sur, toda vez que la norte recae hacia el PAU 1, donde el volumen de construcción es ya más que elevado. Quizás en lo único en que socialistas y populares coinciden en el desarrollo de esta propuesta es que con este volumen de edificación, al que habría que añadir dotaciones públicas como un colegio y otras, hacen "completamente inviable" el parque lineal que reclaman los vecinos como seña de identidad y "pulmón verde" de ese espacio.
El próximo martes está previsto que vuelva a reunirse la sociedad Avant que integran el Ministerio, la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento para impulsar el proyecto. En un clima de desencuentro entre las partes, la reunión está convocada para aprobar las cuentas y proceder a la renovación de miembros. Ese desacuerdo entre PP y PSOE volvió a ponerse ayer de relieve del Ayuntamiento a la Subdelegación del Gobierno: la concejal de Urbanismo, Sonia Castedo, afirmó que el incremento de edificabilidad propuesto por Adif para financiar el soterramiento de las vías a su entrada en el casco urbano "no se puede asumir" por parte de la zona, al tiempo que indicó que lo "más importante" es que la ciudad "deje de estar partida por las vías del tren" y "no permitir que Alicante esté partida por edificación y sin zona verde".
Castedo añadió que la postura del Ayuntamiento "está clara desde el principio" y aseguró que "no es la ciudad la que tiene que pagar de esa manera lo que es el incremento económico que haya podido derivarse por el paso del tiempo" con un incremento de edificabilidad. La edil se mostró partidaria de "una edificación que sea asumible por el sector", pero resaltó que por parte de Adif, el ente gestor ferroviario del Gobierno, "se comenzó pidiendo equis metros cuadrados de edificabilidad que ha ido aumentando hasta que hemos llegado al límite". Según Castedo, "lo último han sido 430.000 metros cuadrados, una cifra que no podemos asumir porque toda la zona verde quedaría plagada de edificaciones, por lo que nosotros estaríamos en una edificabilidad en torno a los 220.000 ó 230.000 metros cuadrados de techo".
Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Alicante, Encarna Llinares, pidió al Ayuntamiento y a la Generalitat que "no echen balones fuera" y que "definan si no están de acuerdo con que se aumente la edificabilidad y si están de acuerdo en aumentar la financiación". Llinares apuntó también que la reducción del Consell de las anualidades del convenio para la remodelación de la red ferroviaria en Alicante "hablan de cuál es la predisposición de la Generalitat en este tema". Llinares apeló "al sentido común, a la responsabilidad, al trabajo conjunto y coordinado y de colaboración" de las tres administraciones para que un proyecto tan importante para Alicante se desbloquee.
Las "rebajas" de la Generalitat en gasto ferroviario
La Subdelegación del Gobierno en Alicante acusó ayer a la Generalitat de "reajustar" las anualidades previstas para la remodelación de la red ferroviaria en Alicante, que dejaría el presupuesto previsto para 2008 en 200.000 euros en lugar de los cinco millones de euro previstos; en 2009 se pasará de 8.630.000 euros a 630.000 euros; y en 2010, de cuatro millones a dos. El conseller de Infraestructuras, Mario Flores, se incorporará este martes a la sociedad Avant.