P. R. F. VALENCIA
Una vez más, el PP eludió por completo sus conflictos internos en el informe del comité de derechos y garantías que realizó el diputado por Alicante y presidente de ese órgano, Federico Trillo. Si hace ocho años, los populares evitaron entonces la escisión que sufrieron en Orihuela, ayer Trillo se olvidó de la batalla de los populares ilicitanos que se saldó, en su día, con la suspensión de militancia de Manuel Ortuño y la baja posterior de varios de sus militantes afines a raíz de la presentación de una candidatura electoral para los comicios municipales de mayo de 2007 al margen de la que patrocinó el partido.
Trillo habló, durante la preceptiva intervención del presidente del comité de derechos y garantías, de un periodo extraordinariamente difícil para el PP desde el punto de vista externo pero, por contra, dijo que, desde el punto de vista interno, la formación había vivido en una tranquilidad casi absoluta. De hecho, el también diputado por Alicante reconoció tan sólo un total de 26 bajas en los últimos cuatro años por diferentes expedientes disciplinarios. "La disciplina no se impone a golpe de expediente", dijo Federico Trillo que calificó de conductas "incoherentes" con el PP todas las que han propiciado la expulsión de militantes.
Eso fue todo. No hubo referencia al conflicto que dio la vuelta a España con rotura de urnas incluida en Elche. Ni tampoco a las consecuencias del mismo que, como se recordará, provocó la petición de expulsión de Manuel Ortuño por parte de la dirección provincial del PP y desencadenó, finalmente, la escisión de los populares ilicitanos. A juicio de la ejecutiva provincial del partido que encabeza José Joaquín Ripoll, a la que no gustó ni un ápice la intervención, Trillo sí debía haber hecho referencia a la trifulca y al conflicto en su informe ante el plenario del congreso.
Al margen de eso, el cabeza de lista del PP por Alicante en las generales, a pesar de proclamar la independencia de los miembros del comité de derechos y garantías en la batalla interna que el PP ha vivido en los últimos cuatro meses, hizo una defensa del proyecto que encabezará Mariano Rajoy y, de alguna manera, censuró las posturas discrepantes que han aflorado en las últimas semanas. En su opinión, que expresó en el plenario, el partido "debe estar por encima de las actitudes personales que se han producido en los últimos días antes del cónclave".
Incluso, Federico Trillo hizo un llamamiento a la unidad interna, pidió "estar a la altura" y aseguró que "la inmensa mayoría de los militantes están unidos alrededor de los principios y las ideas del PP"