PERE ROSTOLL. VALENCIA
El PP pactó ayer durante su congreso un texto sobre el agua con el que, al menos de momento, esquiva la batalla interna a cuenta del conflicto hídrico. La propuesta, impulsada por los populares de Alicante pero que también apoyaron desde el resto de la Comunidad, admite explícitamente la posibilidad de trasvases pero sigue sin citar de forma concreta ni el Tajo-Segura -infraestructura que defendieron públicamente cargos de la provincia y de Murcia frente a la oposición que ya ha mostrado la nueva secretaria general, María Dolores de Cospedal- ni tampoco una conducción desde el Ebro.
A pesar de que el articulado vuelve a reproducir, de alguna manera, la propuesta que los populares incluían en su programa electoral para los comicios del pasado mes de marzo -que ya no hablaba ni del Ebro ni del Tajo-Segura-, dirigentes tanto de la dirección provincial como de la cúpula regional del PP se mostraron contentos por el acuerdo y por el contenido. Especialmente después de que en las últimas horas, los populares de Aragón hubieran presionado con fuerza para retirar cualquier alusión a los trasvases en el texto y de que Génova tuviera que intervenir para sofocar el posible conflicto que podía surgir en un congreso que Madrid ha intentando que esté exento de la tensión que ha presidido la vida interna del PP en los últimos meses.
El documento final aprobado -que incluye las enmiendas de la alcaldesa de Orihuela, Mónica Lorente, y la conformidad del ponente Gerardo Camps- habla de recuperar la planificación hidrológica; de recurrir a todas las alternativas posibles incluidos los trasvases; de lograr un gran pacto nacional del agua; y, en el apartado de conclusiones, insiste en la necesidad de apostar por un Plan Hidrológico Nacional que garantice el suministro del agua.
La propuesta, de alguna manera, permite que todos salven la cara pero que nadie, en realidad, gane de forma evidente. Es lo suficientemente clara y ambigua a la vez para que los populares de la Comunidad y de la provincia de Alicante entiendan que se ratifican sus tesis trasvasistas; para que en Aragón vendan que el Ebro sigue sin figurar negro sobre blanco en los documentos internos del PP; y para no comprometer a la nueva secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, abiertamente contraria al Tajo-Segura. Cargos populares reconocieron que era imposible bajar más al detalle para no entrar en un conflicto entre autonomías en una propuesta que, en todo caso, tiene carácter estatal.
Por su parte, el corredactor de la ponencia, Gerardo Camps, apuntó que la enmienda transaccional aprobada recoge los principios incluidos en el programa electoral para que "la planificación global del agua llegue a todos los territorios". El conseller de Economía apuntó que el PP apuesta por "todas las técnicas, incluidos, -subrayó- los trasvases" y destacó que se había producido una posición común de los compromisarios. La intervención en la comisión del representante de los populares de Aragón, efectivamente, no encontró ningún eco hasta el punto de que, quizá amparados en la ambigüedad del documento final, hasta votaron a favor del texto.
Durante el debate sí se produjo una defensa expresa tanto del Ebro como del Tajo-Segura de la alcaldesa de Orihuela, Mónica Lorente, que defendió las enmiendas. Lorente explicitó, tras la intervención de los populares de Aragón, que cuando se habla de trasvases posibles, a su juicio, se hace referencia al Ebro y aseguró que ella había crecido en la Vega Baja al amparo de la conducción desde Castilla-La Mancha. Como se recordará, apenas 24 horas antes la futura secretaria general del PP, María Teresa de Cospedal, volvió a explicitar su oposición al Tajo-Segura porque, explicó, no se trata de una transferencia de sobrantes sino de agua que sale de la cabecera de la cuenca.
Desde Alicante y también desde Murcia se defendió con absoluta claridad una infraestructura, la tubería desde el Tajo, que es fundamental para el abastecimiento de ambas zonas."Si Cospedal mantiene su posición sobre los trasvases y sobre el Tajo-Segura, la que tiene un problema es ella", subrayó el portavoz del PP en la Asamblea de Murcia, Juan Carlos Ruíz.