J. HERNÁNDEZ
Cómo ha preparado sus primeras Hogueras como jefe de Bomberos?
Con mucha prudencia, tranquilidad, esfuerzo y gran colaboración por parte de la Concejalía de Seguridad. Es cierto que tengo una experiencia de 17 años trabajando continuamente en todo lo relacionado con estas fiestas, y soy alumno de un gran maestro como fue el jefe Ildefonso Prats. No paro de aprender para mejorar en lo posible y conjugar la prevención con la diversión.
¿Qué novedades ha aportado a la organización?
Hemos recuperado el estudio pormenorizado de las hogueras con la visita a los talleres y la revisión de bocetos para establecer las medidas de seguridad en la plantà. De todos los parámetros que hemos ido barajando, porque el trabajo se hace en equipo aunque la responsabilidad es mía, hemos aunado criterios para mejorar el punto de encuentro entre seguridad y disfrute. De ahí la reducción en cinco metros de los perímetros de plantà de las especiales pero también se han estudiado las demás categorías en una labor oscura de meses.
Como profesional, ¿antepone la seguridad a la Fiesta?
Como profesional busco el equilibrio, porque una fiesta sin medidas de control equilibradas no tiene sentido, dejaría de ser fiesta. Dentro de esta política, en las mascletás de los distritos hemos conseguido reducir algo también las distancias de seguridad para el público con garantías, y la prueba ha sido positiva porque el número de peticiones ha aumentado. No se entienden las Hogueras sin la pólvora, forma parte del alma de la Fiesta. El Servicio trabaja en muchísimos planes de emergencia por la gran afluencia de público en las calles estos días, que hace que sean muchas las teclas a tocar.
¿Los alicantinos respetan las recomendaciones?
La mayoría conoce los riesgos que conlleva el saltarse las medidas de seguridad que planteamos. Hay excepciones pero por norma general las comisiones, los festeros, respetan los planes de actuación porque son los primeros interesados en cumplirlos.
Y un bombero, ¿disfruta trabajando en Hogueras?
Forman parte el trabajo y del gozo. Personalmente y con todo el respeto que supone la fiesta grande de la ciudad, si la seguridad está controlada, las siento y disfruto como el que más, como alicantino, con la parte de responsabilidad profesional que me compete. Y en general para el servicio, que está lleno de grandes profesionales, me consta que en la cremà trabajan con agrado porque son incendios en la vía pública, pero controlados, con efectivos y dotaciones en función de la necesidad.
Es el cuarto jefe del parque en cinco años, ¿espera mantenerse?
Me encantaría y lo hago con sumo agrado y máxima responsabilidad pero soy funcionario del Ayuntamiento y estoy dispuesto a lo que se me indique. No puedo ocultar que estoy orgulloso de que el alcalde pensase en mí para este puesto.
¿Qué proyectos tiene?
Estoy muy ilusionado con la apertura del nuevo parque en la avenida Vicente Hipólito, en la Playa de San Juan, que tendrá unas instalaciones novedosas y pioneras en toda España, con una casa de fuego real que permitirá hacer prácticas y formación continua, y cuyas obras está previsto que acaben a finales de 2009.
¿A qué se dedicaba antes de ser bombero? ¿Le gustaría que su hijo siguiera sus pasos?
Llevaba cuestiones de disciplina urbanística. Y tengo una hija de 22 años y un hijo de 26 que ha terminado ingeniería técnica de Obras Públicas. De momento de bombero nada de nada, pero siempre he querido que sean libres para tomar sus propias decisiones.