P. R. F.
Como ya es habitual, las decisiones de Mariano Rajoy se vieron de diferente manera en Valencia que en Alicante. La dirección regional del PP, controlada por Camps, avaló la terna elegida por el líder de los populares a pesar de las tesis contrarias al Tajo-Segura de María Dolores de Cospedal al entender, en todo caso, que Javier Arenas, que tuvo un papel esencial en el conflicto de las listas electorales entre Camps y Joaquín Ripoll, es un aliado del presidente de la Generalitat. Y que González Pons cubre perfectamente la cuota del PPCV.
Sin embargo, cargos de los populares alicantinos lo ven de una forma completamente diferente. Varios dirigentes consultados recordaron que el equipo en el que ha confiado Mariano Rajoy está plagado de "perdedores". Ni Javier Arenas, que ha sido derrotado varias veces en Andalucía; ni De Cospedal, en Castilla-La Mancha; ni tampoco Mariano Rajoy, por dos veces, han sido capaces de ganar en contiendas electorales. "Y Esteban González Pons nunca se ha presentado sólo a nada", remacharon antes de mostrar su preocupación por la posición que María Dolores de Cospedal mantiene sobre el futuro del Tajo-Segura.
También hubo voces que alertaron de esta situación desde el PP de Murcia. El diputado Andrés Ayala dijo confiar en que De Cospedal defienda una política hidráulica acorde a un "partido nacional" y en que el rechazo castellanomanchego al Tajo-Segura no suponga un "inconveniente" para su relación con los populares de Murcia y Alicante.