VICTORIA BUENO
Los padres de alumnos de los centros públicos de la provincia piensan presentar sus facturas a la Conselleria de Educación para que pague las clases de academia que necesiten sus hijos este verano. La iniciativa parte de la federación provincial de AMPA Gabriel Miró, que anima a todos los padres cuyos hijos suspendan este curso alguna de las materias instrumentales: Lengua, Matemáticas, Inglés o Valenciano, a que guarden las facturas de lo que les cuesten este verano las clases de recuperación en las academias para presentarlas todas juntas ante la conselleria y que les reembolse el dinero.
Ramón López, presidente del colectivo mayoritario de padres de alumnos de centros públicos en la provincia, ha planteado el tema a los asesores jurídicos de la Fapa, que advierten "posibilidades de éxito". Entienden que desde el momento en que la Conselleria de Educación estableció el pasado mes de abril las clases de refuerzo educativo entre el 1 y el 24 de julio en los institutos los martes, miércoles y jueves, para los alumnos de tercero y cuarto de la ESO con alguna de las cuatro materias citadas suspensas, "está obligada a cumplirlo". La resolución, publicada el 2 de mayo, implica el permiso expreso de las familias para que los alumnos den repaso y la Fapa quiere evitar que su incumplimiento "por la precipitación de la conselleria y la ausencia de voluntarios docentes, se vuelva en nuestra contra. Es fácil que Educación nos quiera culpar de falta de interés y vamos a demostrar con las facturas que por nosotros no queda".
Por otra parte, el conseller Font de Mora se pronunció ayer en contra de que los alumnos prolonguen su estancia en los centros a primera hora con la "escola matinera" y después con extraescolares. Dijo que "en breve" decidirá sobre la jornada escolar y que atenderá a los expertos que señalan que su prolongación repercute en el rendimiento.