EUROPA PRESS
El individuo, de origen iraní, fue ingresado ayer en la Unidad de Reanimación del Hospital General de Alicante, donde todavía permanece. El hombre, que se pegó un tiro en la cabeza tras intentar arrojar ácido a una camarera y luego dispararle, fue ingresado en estado de coma.
A pesar de la gravedad, el estado de coma podía hacer mantener "opciones de recuperación, aunque fueran mínimas". Sin embargo, posteriormente entró en muerte cerebral, una situación "irreversible", por lo que durante el día de hoy se confirmará oficialmente su muerte, precisaron las mismas fuentes.
Los hechos ocurrieron sobre las 6.05 horas en la Cafetería Heladería Blanco y Negro de la playa de la Albufereta, en Alicante. Cinco minutos después de la apertura de la cafetería, situada en la calle Camino de la Colonia Romana, este hombre entró armado en la cafetería, en la que había varios empleados y algunos clientes.
El individuo, de 44 años, e dirigió a la joven sin mediar palabra e intentó rociarle con una sustancia corrosiva, aunque no lo consiguió. La camarera, de 30 años y origen ruso, intentó esconderse de su agresor, pero éste la siguió con un arma de fuego en la mano, con la que encañonó a los demás empleados detrás de la barra. A continuación, disparó en el muslo izquierdo a la joven, y se pegó un tiro a sí mismo en la cabeza.
Aunque se ha hablado de la posible existencia de una relación entre ambos, todavía no está claro si habían estado unidos sentimentalmente con anterioridad.