F. J. B.
La Dirección Provincial de Costas comunicó ayer al propietario del restaurante Casa Domingo -Playa de San Juan- el levantamiento del precinto del chiringuito que permanecía cerrado desde el 7 de marzo tras el incendio, supuestamente intencionado, que destruyó parcialmente el local. La intervención directa de la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, ha ayudado a resolver el contencioso que mantenía el dueño, Luis Miralles, con el Ministerio de Medio Ambiente, ya que el restaurante, inaugurado en 1954, figuraba todavía a nombre del primer propietario, Domingo Miralles, fallecido hace 47 años, por lo que Casa Domingo estaba en situación irregular y, según la Ley de Costas, no se podía autorizar la reparación tras el incendio hasta que no se hubiera cambiado la titularidad del chiringuito.
Luis Miralles, nieto de Domingo y actual propietario, presentó la documentación en mayo y anteayer martes, 17 de junio, se autorizó el cambio y las obras. Miralles estima que los trabajos durarán unos diez días, tras los cuales volverá a abrir. Se salva la temporada alta turística y los 18 puestos de trabajo que peligraban si no se solucionaba el conflicto. Casa Domingo tiene concesión-administrativa hasta 2018 tras fallo del Tribunal Constitucional en octubre de 2007, sentencia que ponía fin a diez años de contencioso por los intentos de Costas de demoler el establecimiento que ocupa parte la arena de la Playa de San Juan.
Los restaurantes Casa Domingo y Casa Julio son los únicos chiringuitos ubicados en el paseo marítimo de la Playa de San Juan que no están amenazados de derribo en aplicación de la Ley de Costas. Legislación que obliga a dejar limpia la playa pero que el Ministerio de Medio Ambiente se resiste a aplicar a los otros seis restaurantes del paseo, casi todos abiertos desde mediados del siglo XX, que tienen la concesión caducada y van salvando temporada tras temporada. De momento Costas se ha mostrado flexible, aunque no deja realizar ningún tipo de reforma ni modernización lo que ha hecho que algunos restaurantes no se encuentren en la mejores condiciones de servicio pese a su espectacular aceptación entre los turistas y los alicantinos. Se da la circunstancia, por otro lado, de que mientras Costas les pone pega tras pega, sí que se autorizan chiringuitos provisionales (julio, agosto y septiembre) sin tantos requisitos. Tanto Medio Ambiente como el Ayuntamiento de Alicante permiten que ofrezcan, como aseo, una caseta de plástico ubicada, normalmente, junto a las baterías de lavapiés.