EFE
La protesta ha partido a las 18.00 horas de la avenida de Elche, en las inmediaciones de la fábrica, y ha discurrido sin incidentes por la avenida de Julio Guillén Tato, el paseo Conde de Vallellano, la Plaza del Mar, y las calles San Telmo y Jorge Juan hasta llegar al Ayuntamiento de Alicante.
Una vez allí, los manifestantes, que portaban pancartas con lemas como "Por el traslado de las instalaciones y el mantenimiento de los puestos de trabajo" o "Alperi se responsable, queremos un futuro estable", han mostrado su "preocupación" por sus empleos y por el "sustento" de sus "familias".
Por ello, han exigido que se lleven a cabo las "soluciones técnicas" necesarias que "hagan compatible las obras del plan urbanístico de Benalúa Sur y la actividad de la empresa".
Asimismo, han pedido "disculpas" a los ciudadanos de Alicante por los cortes de tráfico realizados en las últimas semanas como medida de protesta, si bien han destacado que seguirán manifestándose "hasta que no se solucione" su futuro laboral.
El comité de empresa de ambas harineras ya mantuvo una reunión el pasado mes de mayo con la edil de Urbanismo, Sonia Castedo, para pedirle que mediara ante la mercantil con el fin de que ésta continúe con su actividad a pesar de las obras del plan urbanístico de Benalúa Sur, ya iniciado.
Estos trabajos prevén elevar la rasante en 1,7 metros a la altura de la entrada a las fábricas, lo que imposibilitaría técnicamente la entrada y salida de camiones y, por lo tanto, interrumpiría la fabricación de harina.
En este sentido, una de las reivindicaciones de los sindicatos es incluir en el citado plan urbanístico la creación de un carril que permita compatibilizar las obras de urbanización con el acceso de los camiones a las fábricas.
Los trabajadores piden que el plan urbanístico de Benalúa Sur contemple habilitar un carril con la actual rasante para que se compatibilicen las obras de urbanización con el acceso de los camiones a las fábricas, aunque desde Urbanismo todavía no les han contestado.
Además, solicitan que las bases que desarrollarán el convenio firmado entre las mercantiles con el Ayuntamiento en enero de 2003, mediante el que se indemniza a Bufort y Cloquell con 10.200 metros cuadrados de suelo construido por el desmantelamiento de las fábricas, explicite que las empresas mantendrán la actividad y los empleos en otra ubicación.
Las harineras, que ejercen su actividad en el barrio de Benalúa desde 1930, producen unas 130 toneladas diarias de harina que se distribuyen en las provincias de Albacete, Alicante, Castellón, Ciudad Real, Jaén, Murcia y Valencia.