P. ROSTOLL
Los socialistas de l'Alacantí, o al menos una parte importante de la agrupación de la capital, no parecen dispuestos a incomodar al Gobierno aunque sea para favorecer los intereses de la provincia. El congreso comarcal del PSPV, de hecho, vetó llevar al cónclave federal socialista, que se celebrará el primer fin de semana de julio, la enmienda a la ponencia marco que reclamaba al Gobierno que priorizara la inversión hídrica en la provincia. Y también la que planteaba un compromiso al Ejecutivo de Zapatero con la puesta en marcha de la Casa del Mediterráneo, una promesa electoral de los socialistas para las municipales de 2007 que, a día de hoy, se encuentra todavía en fase inicial.
La situación provoca, cuando menos, sorpresa. En primer lugar porque, con esta decisión, la agrupación comarcal de l'Alacantí, en cierta medida, desautoriza a tres de sus diputados autonómicos -Manuel Bueno, Elvira Jiménez y María Dolores Huesca- que, precisamente, eran los que rubricaban las enmiendas. Y, en segundo término, porque estas mismas propuestas fueron, en su día, ratificadas por unanimidad en la asamblea local de Alicante. Es decir, que hubo militantes que votaron a favor de las enmiendas en el cónclave de la capital y luego, por contra, en la reunión comarcal optaron por modificar su posición.
De esa manera, la agrupación de Alicante no tendrá en el congreso federal del PSOE voz propia ni en las cuestiones hídricas ni tampoco en el proyecto de la Casa del Mediterráneo. Es posible, sin embargo, que el debate del agua llegue a Madrid aunque, en ningún caso, a propuesta de la agrupación de Alicante. Las enmiendas, en las formas, no eran especialmente agresivas aunque, a pesar de ello, entre sectores del socialismo alicantino fueron interpretadas como una crítica al Gobierno de Zapatero lo que, a la postre, fue uno de los motivos clave para el veto a las enmiendas y su eliminación del debate en el congreso federal. Eso y, además, que los tres diputados firmantes no se encuentran, precisamente, encuadrados en ninguno de los sectores que cuentan con el favor del actual secretario general de los socialistas alicantinos, Roque Moreno.
Las enmiendas vetadas formaban parte del paquete de propuestas de modificación de la ponencia marco que había preparado el núcleo de diputados autonómicos que respalda la candidatura de Ximo Puig como máximo responsable del PSPV. Precisamente, los tres parlamentarios que firman las enmiendas son partidarios de la opción de Puig. Es decir que, de alguna manera, se avanza una fuerte disputa de cara a la elección de delegados para el cónclave del PSPV, que deberá sustanciarse a primeros del mes de septiembre.
Luna, propuesta de consenso
Mientras tanto continúan los contactos para perfilar la identidad de quién encabezará la delegación del PSPV al congreso federal. Ayer surgió el nombre de Ángel Luna como opción de consenso para evitar un choque entre los sectores que proponen el nombre de Leire Pajín y los que apuestan por Joan Lerma que, finalmente, logró plaza de delegado por la agrupación de Valencia. En este sentido, el nombre de Luna, un referente institucional en su calidad de síndic del grupo parlamentario socialista, podría servir como solución intermedia al conflicto y nadie se atrevería a cuestionarlo por su posición en el partido y como máximo responsable en las Cortes.