CLARA R. FORNER
La torre de telecomunicaciones que el Ayuntamiento de Alicante proyecta instalar junto al Castillo de San Fernando será visible a más de 12 kilómetros de distancia y dispondrá de un amplio mirador con una capacidad máxima de 356 personas.
La Concejalía de Medio Ambiente ha abierto un proceso de participación ciudadana para que los alicantinos opinen sobre el denominado Centro Integrador de Telecomunicaciones de Alicante, diseñado por el ingeniero alicantino Florentino Regalado. La torre prevista, de 175 metros de altura, se situará en una parcela municipal de 444 metros cuadrados situada en la calle del Escultor Bañuls, entre el aparcamiento de San Fernando y el Centro de Desarrollo Turístico (CDT), a una cota de 60 metros sobre el nivel del mar. En total la torre alcanzará los 235 metros de altura.
El edificio consta de un fuste de 125 metros de altura, en el que habrá dos ascensores. El cuerpo superior del edificio tiene dos plantas de mirador con acristalamiento lateral, con una superficie de 854 metros cuadrados útiles cada una y un diámetro de unos treinta metros aproximadamente, según consta en el proyecto expuesto al público en la Concejalía que dirige Asunción Sánchez Zaplana. Las dos plantas podrán utilizarse como restaurante, cafetería o museo, por ejemplo, y no se descarta que puedan ser giratorias. Por encima de los miradores habrá tres plantas de 300 metros cuadrados cada una destinadas a albergar los equipos técnicos.
La torre estará coronada por el soporte para las antenas, de 25 metros de altura, donde los distintos operadores de radio, radiofrecuencia y televisión podrán instalar sus emisores. En la base habrá una superficie de 209 metros cuadrados que acogerá la recepción y los aseos. El edificio, presupuestado en cinco millones, podría tener un acceso por la ronda del Castillo y otro por el citado aparcamiento.
El Ayuntamiento ha impulsado este proyecto para eliminar las antenas de las cornisas de algunos edificios destacados, como el aparthotel Riscal, o de lugares de interés como es el caso de los castillos de Santa Bárbara y San Fernando.