J. P. / M. J. S.
Las precipitaciones registradas durante el fin de semana continúan siendo beneficiosas pero escasas para la agricultura, aunque empiezan a provocar problemas en determinados productos como las brevas o las cerezas, que se encuentran en plena campaña de recolección.
Durante la maduración, el agua agrieta la piel y acorta el periodo de conservación del producto hasta su llegada a la mesa del consumidor. El presidente de la Comunidad Labradores y Ganaderos de Elche, Antonio Valero, explicó que hasta hace unos años los mercados locales demandaban las brevas agrietadas.
Actualmente, el producto se recolecta en verde para permitir que la fruta llegue en condiciones óptimas a los mercados internacionales. El gerente de la cooperativa Cambayas, Andrés Irles, explicó que la lluvia acorta el periodo de conservación de una de las frutas más perecederas del mercado.
Un caso similar es el de las cerezas, que se encuentran también en periodo de recolección. El presidente provincial de Jóvenes Agricultores, Eladio Aniorte, explicó que la lluvia provoca que la fruta se raje y se pudra. En su opinión, las precipitaciones son escasas en la Vega Baja.
Pesca
El mal tiempo dejó ayer amarrados a puerto a unos quince barcos de artes menores de Santa Pola, lo que supone la mitad de los que salen este mes a faenar ya que el resto (los de arrastre) se encuentran en paro biológico. Los únicos que salieron lo hicieron el domingo por la noche y se encontraban ya faenando cuando comenzó el temporal, muchos de los cuales tuvieron que regresar también antes de tiempo al puerto santapolero.
Asimismo, el mal estado del mar afectó también a las tabarqueras, que suspendieron sus viajes durante todo el día a la isla.