ÁFRICA PRADO
José Antonio Martín Alustiza lleva diez años como coordinador de las pruebas de acceso a la Universidad de Alicante, que comienzan hoy y concluyen el jueves, a las que se presentan 2.757 alumnos, 73 más que en 2007, a quienes recomienda "que estén tranquilos" a la hora de enfrentarse al examen y acudir sobre las 8 para que cualquier posible anomalía -lluvias, huelga del transporte- no les aporte más tensión.
Alustiza, que dice haber "visto de todo" en la selectividad, apunta que, aunque la forma de examen ha variado "hay cosas que son de toda la vida, como intentar copiar, pero ahora los medios son diferentes. Antes para copiar miraban al de al lado y ahora hay que vigilar mucho todo el tema de pinganillos y teléfonos móviles para ver si los tienen enchufados". Esta novedad, que no se daba hace diez años, lleva a que "se hagan barridos al principio del examen porque está prohibido llevar cualquier aparato electrónico. El año pasado encontramos tres casos. Si es al principio del examen pueden seguir, pero hemos expulsado a algunos en mitad de la prueba".
Martín Alustiza afirma que las pruebas de selectividad también se han modificado en la última década y considera que las actuales, con la Logse, "son más cercanas al alumno" que las que se empleaban en la época de BUP y COU, "que buscaban más el conocimiento del alumno a base de memoria". "Creo que la selectividad está mejor ahora, da más posibilidades al alumno de defenderse", opina el responsable, que añade que "las pruebas aparentan ser más sencillas pero se pregunta más sobre la formación o a las competencias adquiridas a lo largo de su vida de estudiante, más que a lo más reciente".
Los nervios de los alumnos el primer día, según el responsable, apenas han variado "aunque las pruebas se van consolidando, el profesorado también les orienta más y hace que vayan más confiados". No obstante, indica que por ello la selectividad comienza con asignaturas como Castellano, Historia o Filosofía, "que permiten un desarrollo más tranquilo que en otras que tienes que pensar sobre la marcha o crean más problemas, como Física, Química o Matemáticas, que se hacen el segundo y el tercer día, para que entren ya un poco más tranquilos".
Respecto a la rumorología sobre posibles filtraciones que acompañan en ocasiones a las pruebas, Martín asegura que "es imposible porque se hacen desde la Conselleria, yo voy directamente a recogerlas unos días antes, las llevo en un furgón y las dejo en un búnker, tapado y cerrado, y los exámenes se abren en las propias aulas. Se ve que hay muchos adivinos".