A. T. / M. A. / REDACCIÓN
Algunas de las grandes cadenas de distribución asentadas en la provincia han empezado a hacer acopio de existencias para prevenir hipotéticos problemas de abastecimiento derivados de la huelga de transportistas prevista en toda España a partir de la próxima medianoche. La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) eludió realizar ayer valoración alguna, pero desde algunas de las empresas vinculadas a esta organización se reconoció que en los últimos días se ha trabajado para garantizar la oferta. El principal temor concierne a productos frescos como pescados, carne o lácteos.
Respecto al suministro de carburantes, las estaciones de servicio han registrado un aumento de la clientela ante el temor a que se produzcan problemas de abastecimiento. En algunas gasolineras de Alicante eran significativas a lo largo de la tarde las colas de automovilistas para llenar el depósito, pese al alto precio del combustible, en previsión de no poder hacerlo en próximos días.
Desde donde también se observa con temor la convocatoria de paro es en el sector agrario, especialmente en las organizaciones dedicadas a la distribución. Fuentes de la Federación de Cooperativas Agrarias de la Comunidad Valenciana (Fecoav) señalaron que "hay que ver lo que pasa hasta el lunes" para saber si finalmente hay huelga y que, si la hay, su efecto dependerá de la duración. El grueso del género de temporada "está distribuido" en estos momentos, pero algunos productos concretos sí podrían sufrir más consecuencias.
En este sentido, las brevas del campo de Elche, actualmente en recolección, podrían verse muy afectadas. El presidente local de Jóvenes Agricultores, Pedro Valero, recordaba que "las brevas son un producto muy perecedero que no se puede mantener muchos días en cámaras", por lo que si el paro se prolonga "el problema sería grave". La recolección de las brevas comenzó hace dos semanas y aún se alargará durante todo este mes. De momento, no hay una estimación de las pérdidas que se podrían producir. A ello habría que sumar, según Valero, que tras la huelga "los mercados se llenarán de mucha oferta que hundirá los precios".
Los agricultores, perjudicados igualmente con la subida del carburante, también están a la espera de lo que pueda acontecer a partir de mañana. El secretario provincial de La Unió-Coag, Juan Pastor, indicó que un paro prolongado frenaría la salida de productos, con las consiguientes pérdidas.