M. VICEDO / M. ALBEROLA / J. L. G.
La dirección local del PSOE en Alcoy abandonó ayer el congreso comarcal antes de que se ratificaran a los tres representantes para el cónclave federal del partido del mes de julio. El secretario general de los socialistas alcoyanos, Amando Vilaplana, tachó de "inmoral" una votación que debía realizarse para desempatar entre su candidatura y la que había presentado la portavoz del grupo municipal, Patricia Blanquer. Cada una de ellas había recibido 15 apoyos en primera ronda.
Vilaplana amenazó con impugnar el congreso comarcal y justificó su marcha al considerar que "éste no es el procedimiento", dado que "los estatutos no contemplan nada y entendemos que se debe de resolver enviando el caso a la comisión gestora de Valencia". Con esta situación se aumenta la tensión entre la ejecutiva comarcal y parte de la agrupación local de Alcoy. A pesar del abandono, sin embargo, el resto de delegados realizaron la segunda votación, que confirmó a Patricia Blanquer como representante, junto con Rafael Briet, de Cocentaina, y Antonio Martos, de Ibi.
En Elche, por el contrario, la federación comarcal del Baix Vinalopó ratificó por unanimidad a los cuatro delegados propuestos, Alejandro Soler, María Teresa Sempere, Alejandro Pérez y María Lafuente. De esta forma, el partido volvió a escenificar, aparentemente, un cierre de filas en torno a Soler, tras las últimas críticas por la exclusión de Diego Maciá. El secretario comarcal, Antonio Amorós, resaltó la ausencia de abstenciones y votos en contra, lo que, a su juicio, demuestra la "unidad total y absoluta de las agrupaciones de Crevillent, Santa Pola y Elche". Por su parte, Maciá se mostró favorable a "no plantear ningún resquicio que ponga en peligro la unidad del partido", por lo que "teníamos que votar la propuesta".
Por otra parte, Francesc Romeu no será delegado por Valencia, pero colocó en su lugar a una mujer afín. Desde el entorno de Jorge Alarte estimaron que esto muestra la falta de apoyos de Romeu.