M. J. VILLALBA/R. FERRANDO
"Nos contaba que le habían pagado a la madre biológica casi 6.000 euros más el coste del parto y que un abogado les estaba arreglando los papeles", relataron ayer los compañeros de trabajo del padre que acogió al recién nacido. Fuentes del caso ratificaron que se trata de una abogada que ejerce en la Marina Alta y que, al parecer, llegó a redactar un convenio de cesión de la custodia del bebé. El juzgado de Dénia tiene previsto citar a esta letrada en breve para tomarle declaración.
"Tenía una ilusión tremenda, estaba entusiasmado porque le gustan mucho los niños, pero alguien se ha aprovechado de su inocencia para hacer negocio. Él es muy bonachón, incapaz de hacer daño", explicó Francisco Sanz, que trabaja con el acusado en la construcción. "Los han engañado como a chinos", recalcaron los compañeros de faena. En la misma línea se pronunció la hermana del acusado: "La intermediaria le aseguró que todo era legal y que no podía pasarle nada".
Como argumentaron los conocidos de este matrimonio, si la pareja no hubiera pensado que la adopción del bebé era legal, no hubiera anunciado que iban a acogerlo. Jacobo Colom, otro de los compañeros del imputado, señaló que E. S. los hacía partícipes de todo el proceso. "Aún recuerdo el día que me dijo: Mañana me voy a por el niño", apostilló su compañero. "Ya nos había dicho que, en cuanto tuviera dos años el niño, iba a adoptar otro", agregó.
El comprador dice que querían darle otro niño de 4 años
Algunos allegados al supuesto comprador señalaron que E. S. llegó a comentarles que la madre biológica del pequeño, que vive en Piles, estaba dispuesta a cederles otro niño de 4 años porque no podía mantenerlo, aunque fuentes de la defensa consultadas por este diario negaron este hecho. "Contaba orgulloso que ya sabía hacer biberones y que había comenzado a pasar malas noches", indicaron sus compañeros. Y es que por todos era conocido que a este matrimonio, que, como apuntó una vecina "ha tenido que trabajar noche y día para pagar la cantidad que les pedían", le gustaban mucho los niños pero no podía tener descendencia. "Se gastaron una barbaridad de dinero con médicos y tratamientos de fertilidad, pero no les salió bien", afirmó Francisco. Ante la imposibilidad de tener hijos, han criado a dos sobrinos de él.