J. E. M.
La plataforma vecinal por el soterramiento de las vías de Renfe rechazó ayer los planes del PSPV y del Ministerio de Fomento de incrementar el número de viviendas en el entorno de la operación proyectada para generar más plusvalías que permitan hacer frente al sobrecoste de las obras. Una representación de la Plataforma Renfe se reunió en el grupo municipal socialista con varios concejales para tratar de acercar posturas, pero los vecinos se mantienen en su tesis: "Nos parece excesivo que el número total de viviendas pueda superar las 3.500 cuando se habló inicialmente de 1.000 sobre unos terrenos que deben ser para un gran parque", explicó Joaquín López, uno de los portavoces de la plataforma.
Por parte socialista asistieron a la reunión el portavoz y secretario local del PSPV, Roque Moreno, y los concejales Loles Fernández y Jorge Espí. Moreno y los suyos intentaron convencer a los vecinos de que la mejor solución para que el soterramiento pueda llevarse a cabo pasa por el aumento de la edificabilidad en la zona, es decir, un mayor número de viviendas, tal y como defiende el Gobierno central. En caso contrario, sostienen los socialistas, sería necesario acudir a una mayor inversión por parte de las tres administraciones públicas implicadas en la sociedad Avant -Ministerio, Generalitat Valenciana y Ayuntamiento de Alicante-, cuyas arcas no están especialmente boyantes en los actuales tiempos de crisis económica. Por su lado, el Ayuntamiento rechaza la opción de incrementar el parque de viviendas previsto y exige al ministerio un mayor esfuerzo inversor, al tiempo que le acusa de "ralentizar" el proyecto y de incumplir sus compromisos con Alicante por no convocar a la sociedad Avant desde hace más de un año.
"Entre unos y otros están frenando la operación", se lamentó Joaquín López, "y mientras en Valencia ya hay una fecha concreta para la llegada del AVE, en Alicante seguimos a la espera". Los miembros de la plataforma expusieron al grupo socialista su propuesta original, en la que se contempla la creación de un "gran parque lineal de continuidad" de tres kilómetros en los terrenos liberados con la operación del soterramiento, "en los que se debe apostar por un área verde que tanto necesita esta ciudad, en lugar de hacerlo por nuevos casos de especulación urbanística".
Por su parte, Pascual Pérez, otro de los portavoces de la plataforma, cuestionó el coste total de la operación, cifrado por Fomento en torno a 620 millones de euros, por considerar que en esa cantidad se incluyen otras operaciones millonarias relacionadas con el movimiento y transformación de las vías en Torrellano, San Vicente del Raspeig y Elche. "Es excesivo, agresivo y depredador", indicó Pérez, "pretender financiar esta operación con torres y más torres de viviendas y con macroactuaciones que parecen totalmente contrarias a los parámetros de sostenibilidad que defienden los principios socialistas".
Mientras Moreno se comprometió a interceder ante el ministerio para agilizar la operación, los miembros de la plataforma alertaron sobre el peligro de que, si el soterramiento continúa paralizado durante más tiempo, "se pueda optar por la solución de una estación provisional para el AVE y liquidar definitivamente una actuación tan necesaria para esta ciudad".