F. J. B.
El comité ejecutivo del sindicato Renovación y Democracia -al que pertenece la mayoría de los trabajadores de la OAMI- denunció ayer a la delegación de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo que visitó la euroagencia que la gestión del equipo directivo amenaza con convertir la OAMI en una fábrica de marcas, en vez de un organismo público que vele por la calidad y el rigor. Los representantes de los trabajadores se entrevistaron durante veinte minutos con los eurodiputados, a los que trasladaron la inquietud de la plantilla por su futuro laboral, ya que, según denuncian, "el objetivo es amortizar 140 puestos de trabajo para dejar la plantilla en 500 funcionarios". El sindicato trasladó a los eurodiputados que la euroagencia acumula unos beneficios de 300 millones de euros gracias al aumento de la productividad -88.000 marcas-, pero, según el sindicato, reduciendo la calidad del servicio debido a la excesiva subcontratación como lo demuestra el hecho de que haya gestiones propias de Alicante que se realizan en Madagascar. "No se puede automatizar todo el trabajo y estamos viviendo situaciones como el que tengamos que corregir en la OAMI trabajos que se han encargado fuera para ahorrar costes. De lo que se trata es de que un organismo público ofrezca el mejor servicio y no se comporte como una fábrica", apuntaron desde el comité de personal. El objetivo de la visita de ayer de la delegación de europarlamentarios era analizar el funcionamiento de la OAMI, la satisfacción del cliente y el servicio y comprobar que en la euroagencia se cumple la legislación. Entre la información que recabaron, la posibilidad de exportar el sistema de idiomas de la euroagencia a la Oficina Europea de Patentes de Munich, que únicamente utiliza el inglés, francés y alemán.