EFE
En una entrevista concedida a EFE, Amorós se ha mostrado convencido de que en relación calidad-precio los vinos de Alicante "son los mejores de España", pero su producción y consumo todavía no es muy alto.
Según ha dicho, los caldos de esta denominación son, en ocasiones, más valorados fuera que "en la propia provincia" y su calidad está siendo reconocida en muchos certámenes nacionales e internacionales.
Por ello, ha considerado que hay que moderar los precios y contener las subidas, dado que el coste de la uva para los agricultores "no ha subido".
Así se lo ha expuesto a los bodegueros, y según ha indicado, ha visto en ellos "disposición a mantener los precios, hasta que los vinos de Alicante tengan los consumidores suficientes".
El objetivo, según ha dicho, es que los caldos de esta denominación dejen de ser "los grandes desconocidos" y para ello, la solución no pasa por "bajar la calidad, sino el precio para que todo el mundo se sume al consumo de vino".
Amorós ha aclarado que se trata de "estandarizar" los precios y adecuarlos a la calidad de los caldos, de forma que los grandes vinos, como los fondillones, que se están vendiendo a precios "muy económicos", tendrían que venderse más caros.
Para conseguir su objetivo, los bodegueros de Alicante han iniciado también esta misma semana la reforma de sus estatutos, aprobados en 1972, para "modernizarlos y adecuarlos a los tiempos", ha señalado el presidente del consejo regulador.
Amorós ha explicado que se han modificado "unos 8 ó 9 artículos", en los que se han establecido las nuevas características que deben tener los vinos de esta denominación, de forma que nuevas bodegas podrán obtener la marca Vinos Alicante.
Así, por ejemplo, el nuevo reglamento prohíbe "criar vinos con astillas o con esencias" y aconseja hacerlo en barrica para conservar las características propias de los caldos alicantinos.
Además, establece que los vinos de crianza deben estar un año en madera y otro en vidrio, que los reservas tienen que estar dos años en madera y uno o dos años en vidrio y que los grandes reservas estarán más de dos años en barrica.
Uno de los cambios más importantes afecta al fondillón, reconocido como "uno de los cinco vinos de lujo de Europa", que "ha pedido la adhesión al consejo regulador" y que tras la modificación de los estatutos podrá hacerlo.
Para que este vino obtenga la denominación de origen, los caldos tendrán que estar hasta diez años en madera, "cuanto más vieja mejor", y un mínimo de dos años en crianza, y no se podrán filtrar.
Amorós ha explicado que con estos cambios se dará cabida a un fondillón "más moderno, con una cara más joven y con otra vistosidad".
"Creo que no se nos ha escapado nada", ha dicho Amorós, quien ha dicho que el nuevo reglamento "da paso a gente joven, con ideas nuevas y con una nueva forma de elaborar" y permite "hacer vinos complejos pero también más fáciles para aumentar el consumo".
El texto aprobado provisionalmente el pasado jueves por el pleno del consejo deberá recibir ahora el visto bueno de la Conselleria de Agricultura, Pesca y Alimentación y del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino para su aprobación definitiva.