J. HERNÁNDEZ
Aunque tendrá un abanico muy abierto en la parte superior, no me arriesgo no ya a que se rompa la hoguera sino a que pille a alguien debajo. Por ello hemos invertido mucho en vigas, madera cepillada y de primera calidad. La seguridad del monumento prima sobre el riesgo desde que se concibió la maqueta y creo que el jefe de Bomberos está muy satisfecho de la carpintería".
Gracias a los doce metros cúbicos de madera de pino Suecia de primera calidad -tres trailers completos- con que ha construido "Alicante es mar", el artista Francisco José Esplá, autor de la Hoguera Oficial de la Plaza del Ayuntamiento, está más que tranquilo aunque tanta madera tiene un inconveniente: el tipo de combustión en la cremà. "Es tan robusta que se quemará primero lo de fuera, por lo que he propuesto a los Bomberos introducir cinco o seis sacos de 19 kilos de carbón vegetal para que queme por dentro. Hemos calculado que la hoguera estará al menos 45 minutos ardiendo y quemarla será complicado". Para dar idea de la madera que lleva, Esplá calculó que sólo en el remate irá una tonelada y media de madera entre las aspas y la torre.
El artista hizo dos hogueras oficiales infantiles pero es su primera Oficial adulta en la Plaza del Ayuntamiento, para la que ha tenido un presupuesto de 102.000 euros. Tampoco ha plantado especiales ya que normalmente se dedica a modelar y pintar para otros constructores, como Pedro Soriano, los Capella, Pedro Abad, Espadero o Jesús Grao. Por ello "Alicante es mar" supone un reto creado por tres personas: un carpintero, un ayudante y él mismo.
Esplá ha pedido a la Concejalía de Fiestas permiso para trasladar la hoguera el 13 de junio después del pregón. A falta de quince días para la plantà, tiene todos los elementos del monumento construidos desde hace semanas. "Está al 95%. Está hecha, sólo quedan pintar piezas". Con una altura de 19,5 metros, una base de doce "que llenará la Plaza del Ayuntamiento" y la Santa Faz de preámbulo, en la parte baja tendrá una torre central que se asemeja a la fuente de Luceros pero ambientada en el mar, con seis caballos de mar coronados por murales pintados a mano alusivos a Alicante, la gastronomía, el turismo, las fiestas o la cultura que son auténticas obras de arte. Lo corona una mujer de 15 metros que representa el Mediterráneo, y de ella nace, algo inclinada, la última torre, de la que salen una especie de huevos que son los proyectos de futuro de Alicante. Madera, cartón y los sintéticos que permiten las bases son los materiales principales, y los colores, pasteles y cálidos.