P. ROSTOLL
El ex conseller de Obras Públicas del primer gobierno autonómico del PP, Luis Fernando Cartagena, se mostró ayer contrariado tras conocer por este periódico que el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha rechazado concederle el indulto por lo que no podrá impedir su ingreso en prisión. Cartagena, condenado en su día por apropiación indebida de 48.000 euros que debía haber entregado a unas monjas durante su etapa como alcalde de Orihuela, recordó, en tono de cierta queja, que el Gobierno ha agotado al máximo los plazos legales para decidir sobre su situación desde que se presentó la solicitud del indulto hace ahora cuatro años.
Visiblemente afectado al conocer la decisión del Gobierno socialista -"me lo estás contando ahora. Es la primera noticia que tengo", admitió-, el ex conseller hizo un largo silencio y reconoció que, a pesar de su situación judicial y de la condena en firme, la no concesión del indulto es una sorpresa porque, dijo, "los jueces estaban a favor de esa decisión y, sobre todo, porque han pasado cuatro años". En su día, el juez, efectivamente, se mostró favorable al indulto sin embargo, la Fiscalía optó por informar en contra de la concesión de la medida de gracia. Tras la decisión del Gobierno, el antiguo alcalde de Orihuela será el primer político del PP, desde que los populares conquistaron el poder electoral en la Comunidad en el año 1995, que entrará en prisión.
Cartagena, que descartó realizar más declaraciones, aseguró, en todo caso, desconocer por completo la situación judicial que le espera a partir de ahora. Políticamente, el ex conseller de Obras Públicas, que dimitió en 1998 del Gobierno autonómico que presidía Zaplana por el caso de las primas únicas del que ya se ha decretado la apertura de juicio oral, hace varios años que solicitó su baja como militante del Partido Popular, como ha reconocido él mismo en varias ocasiones y tal y como ratificó ayer el presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, que "lamentó" la decisión y rechazó hacer más declaraciones. También guardó silencio la dirección regional popular. Precisamente, en los últimos tiempos y a raíz de la guerra interna del PPCV, a Cartagena, a pesar de que llevaba años sin participar en la vida interna de la organización, se le había situado entre los simpatizantes del presidente Camps.