JOSÉ PARRILLA
El "compromiso de integración" para los inmigrantes sigue siendo motivo de enfrentamiento entre la Iglesia y el Consell. Sin tiempo para cerrar las heridas abiertas por la Conferencia Episcopal, el responsable del Secretariado Diocesano de Migración de Alicante, Nicandro Pérez Bellot, ha dirigido una carta al director general de Inmigración, Josep Maria Felip, en la que acusa a la Conselleria de "dividir al sector asociativo y generar malestar entre las personas y grupos, nacionales y extranjeros, que no terminamos de entender ni compartir esta propuesta".
Según dice, el 19 de mayo asistieron a una reunión "convocada por Fundar" (Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado, participada por la Generalitat Valenciana) en la que varios técnicos ofrecieron a las entidades allí convocadas una "información difusa", sin "ni siquiera facilitar un borrador de la futura ley".
Recuerda que la integración es un tema sensible que exige la participación de todas las partes. "Es bueno -dice- que una ley por la integración sea integradora también en su proceso de elaboración. De otro modo corremos el riesgo de que la información degenere en propaganda y el debate enriquecedor en estéril polémica". Pérez Bellot pide a Felip que le envíe "por escrito el borrador de la ley" y que les convoque cuanto antes a "una reunión en la que puedan conocer de primera mano sus propuestas, debatirlas en profundidad y realizar nuestras aportaciones".
A su vez, la Asociación de Colombianos de Elche expresó su malestar por aparecer en la lista oficial de asociaciones que apoyan la iniciativa y exige su retirada. Por otra parte, la portavoz adjunta del grupo socialista en las Cortes Valencianas, Carmen Ninet, aseguró ayer que Blasco "ha dejado en papel mojado su contrato para inmigrantes" con la "marcha atrás" que ha dado tras el anuncio de su propuesta.