P. ROSTOLL
También habrá debate del agua en el congreso nacional del PP. Los populares de Alicante -como confirmó ayer el presidente popular en la provincia, José Joaquín Ripoll- han presentado una serie de enmiendas en las que plantean una defensa más clara y contundente de los trasvases como piedra angular de la política hídrica de la formación, según explicaron fuentes del PP de Alicante, que definieron como "desastrosa" la redacción de la ponencia oficial que, como adelantó este periódico, evita citar, en un texto pleno de ambigüedades, el trasvase del Ebro y condiciona el futuro de la conducción Tajo-Segura.
Ripoll, durante un acto en la Diputación, explicó que, en la enmienda en la que se aborda el conflicto hídrico, la dirección provincial del PP pide "más contundencia" y "que los trasvases sean una de las herramientas fundamentales de la política hídrica de la formación". En esta línea, Ripoll apuntó que el PP de Alicante defenderá la conducción de agua a Barcelona igual que la del Ebro a Valencia, Murcia y Almería. "Habría que hacerlas y luego ya se verá si se trasvasa agua o no, pero la instalación que posibilita el trasvase ya estaría hecha para casos de necesidad", apuntó el ex presidente antes de remachar que "es una cuestión en la que vamos a cargar el acento porque nos interesa".
El debate que provocará la enmienda del PP de Alicante en el congreso nacional, que se celebrará en Valencia entre el 20 y el 22 de junio, tiene una incidencia directa en la Comunidad. De hecho, los populares alicantinos lo que hacen es proponer un cambio en un documento, la ponencia económica para el cónclave, que firma, entre otros, el conseller Gerardo Camps, hombre afín al actual presidente de la Generalitat y cabeza de lista del PP por Alicante en las últimas elecciones autonómicas. Es decir, el debate del agua en el congreso se convertirá en un nuevo pulso entre el PP de Alicante y Valencia.
No será el único. Los populares alicantinos también están dispuestos a entrar en el debate sobre el modelo de partido. Claramente, el cónclave va a evidenciar que en una misma Comunidad cohabitan dos modelos organizativos diferentes. Uno, el que abandera Camps y sus huestes, basado en el poder de las organizaciones autonómicas. Y otro, el que defenderá Ripoll y sus tropas, centrado en la supremacía y la importancia de las provincias. De hecho, una de las enmiendas que planteará la organización provincial de los populares en Alicante es, precisamente, rebajar el papel del sanedrín de presidentes autonómicos, entre los que se encuentra Camps, de vinculante, tal y como plantea Rajoy, a consultivo, de acuerdo a la propuesta registrada por Ripoll. "Mi posición es que haya agrupaciones locales, provinciales, autonómicas y la nacional cada una con su papel pero es evidente que se potencia las regionales", dijo.
"Es evidente que la situación está muy movida"
Ripoll, sobre la posibilidad de que haya dos candidatos, aseguró ayer que "de momento sólo hay uno" y, afirmó, si hubiera más "ya se plantearía esa cuestión". Para Ripoll, "la situación del partido es, como en todas las situaciones precongresuales, movida y además está dando lugar a un debate vivo". De esta forma y sobre la posible candidatura de Juan Costa, Ripoll indicó que "no entraría tanto en los personalismos, porque de momento sólo hay un candidato y si hubiera más, candidatos ya se plantearía esa cuestión". Una eventual candidatura de Juan Costa afectaría de lleno a la estabilidad de los populares valencianos.