REDACCIÓN
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que investiga las escalas en aeropuertos españoles de aviones de la CIA con presuntos terroristas detenidos, ha pedido a las bases aéreas de Torrejón de Ardoz (Madrid), Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) sus planes de vuelo entre 2002 y 2006. De esta forma, el magistrado amplía las pruebas para su investigación sobre los supuestos aterrizajes en territorio nacional, entre ellos el que pudo haberse realizado en el aeropuerto de El Altet en 2003.
El magistrado acepta en un auto parte de las pruebas que habían solicitado el fiscal de la causa, Vicente González Mota, y las acusaciones populares ejercidas por la Asociación Libre de Abogados (ALA) e Izquierda Unida (IU), aunque rechaza llamar a declarar como testigos a los oficiales de vuelo y controladores civiles y militares de esas bases aéreas.
Moreno solicita también a los Ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores que le remitan toda la documentación relativa a los vuelos que están siendo investigados y en los que supuestamente se trasladaba de forma secreta a islamistas detenidos por terrorismo para interrogarles.
Además, quiere que estos departamentos le informen de quién o quiénes eran los responsables españoles del Comité Permanente previsto en el convenio sobre cooperación para la defensa entre España y Estados Unidos (EEUU) desde enero de 2002 hasta diciembre de 2006, período en el que supuestamente se operaron los vuelos.
El responsable del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional reclama también a AENA que le facilite toda la documentación de la que disponga sobre las posibles escalas secretas en territorio español.
Aparte de no aceptar las testificales que proponían el fiscal y las acusaciones populares, el magistrado rechaza practicar otras diligencias puesto que -según el auto- las partes no especifican su finalidad ni tampoco concretan sobre qué vuelos concretos o personas presuntamente trasladadas en ellos se solicita información.
En concreto, deniega las solicitudes de las acusaciones de reclamar las normas de régimen interior de las bases aéreas militares, así como la información sobre autorizaciones, notificaciones o normas para entradas en las instalaciones. Moreno recalca que el juez instructor debe rechazar la práctica de pruebas que sean "impertinentes, inútiles, dilatorias o intrascendentes" a lo que es la fase de instrucción. No obstante, el magistrado subraya que "nada impide" que esas diligencias puedan acordarse posteriormente o que las partes puedan solicitarlas en el juicio oral.
La investigación de Ismael Moreno se centra, principalmente, en los vuelos Argel-Palma-Skopje (Macedonia), del 22 de enero de 2004; Guantánamo-Tenerife-Constanza (Rumanía), el 12 de abril de 2004, y Madrid-Luxor (Egipto), el 16 de diciembre de 2003, y en las supuestas escalas de otros vuelos en los aeropuertos de Málaga, Barcelona, Alicante, Tenerife y Palma de Mallorca.
Fue en junio de 2006 cuando se conoció un informe de la Unión Europea en el que se aseguraba que uno de los 125 vuelos de CIA había hecho escala en Alicante en mayo de 2003 procedente de Barcelona. Al día siguiente el aparato N50BH, modelo Gulfstream III, partió supuestamente hacia la ciudad canadiense de Candar. El citado documento eleva a 17 las supuestras escalas secretas en la Comunidad y señala que el avión de Alicante "fue utilizado en el pasado para el transporte de prisioneros a Guantánamo". Sin embargo, el El Altet no tenía constancia de la presencia del aparato en cuestión.