M. ALARCÓN
Los tres magistrados de los juzgados de lo Social de Elche, que son los que atienden todos los conflictos laborales que se producen en las comarcas del Baix Vinalopó y de la Vega Baja, tienen previsto comenzar a "apretarse el cinturón", fijando un mayor número de vistas por día de señalamiento, para evitar que el aumento de demandas que ya registran termine por sumirles en un colapso que, consecuentemente, pagarán los demandantes, principalmente desempleados, con más retrasos en los plazos del procedimiento, algo a lo que no están dispuestos a llegar.
"Si ahora salimos a las tres menos cuarto de los juicios, habrá que salir a las cuatro o a las cuatro y media", aseguró un funcionario afectado por este aumento de trabajo derivado de la precariedad laboral.
Los datos no llevan a engaño. Entre enero y abril de 2008 se han presentado en los juzgados de lo Social de Elche un total de 352 demandas laborales más que en el mismo periodo de 2007 pues se ha pasado de un registro de 960 a 1.312, según datos oficiales. Los funcionarios aseguran que hay de todo pero, especialmente, demandas por despidos y reclamaciones por impagos de cantidades, no sólo contra empresas privadas, sino también públicas, caso de la Seguridad Social. Muchas demandas, según las fuentes consultadas por este periódico, se dirigen contra empresas del sector de la construcción del sur de la provincia, especialmente asentadas en la ciudad de Torrevieja.
En estos momentos los juzgados están celebrado juicios por despidos que se produjeron en el mes de febrero; es decir, a tres meses vista, aunque de seguir la actual situación se colocarán en breve, se quiera o no, en el doble de plazo porque los funcionarios son los mismos y el número de ejecutorias (notificaciones y cumplimientos de sentencias) se multiplicarán.