V. BUENO/REDACCIÓN
La falta de espacio es agobiante y las pistas de trinquet y galotxeta no las hemos usado en todo el tiempo. He pedido a la conselleria que me las convierta en aulas". Las palabras de uno de los directores de instituto de Alicante han encontrado eco en la práctica totalidad de sus compañeros en la Vega Baja, la mitad de los de Elche y algunos de l'Alacantí donde estas canchas también están infrautilizadas, pese a que religiosamente la Conselleria de Educación ha dotado a casi todos los nuevos centros construidos en los últimos cinco años con pistas donde practicar el deporte de la pilota valenciana.
La iniciativa partió del ya fallecido conseller Manuel Tarancón, quien, en su afán por potenciar las raíces culturales de la Comunidad Valenciana, decidió que todos los centros que se hicieran a partir del año 2003 incluyeran instalaciones de pilota valenciana, tanto colegios como institutos.
Pasado el tiempo resulta paradógico que las comarcas cuyos centros escolares se han dotado mayoritariamente con canchas de pilota son precisamente las que mayor rechazo presentan hacia esta práctica deportiva por la falta de tradición, situadas al sur de la provincia. Sin embargo en las zonas donde está más enraizado este deporte han proliferado menos las pistas de pilota en colegios e institutos, como sucede con la Marina Alta donde únicamente se ha instalado trinquet en El Arenal de Xábia, y donde se quejan de que la pista es pequeña, aunque también es cierto que en estas localidades la dotación pública de este tipo de pistas está asegurada por lo que la demanda escolar estaría cubierta de esta otra forma.
También en Benidorm, La Nucía y Alfaz del Pí las instalaciones de pilota en los centros han tenido gran éxito, hasta el punto de que en el IES Mediterránea lo que han solicitado a la conselleria es que se les permita impartirlo como asignatura propia porque ha desaparecido como optativa del curriculum de la ESO. "Incluso se usa en los recreos, siempre hay una docena de chicos jugando", señalan desde el centro.
Una pasión similar se da en Petrer hasta el punto de que en el IES La Canal se quejan de que las dimensiones de su trinquet son escasas, apenas caben cuatro para jugar, y de que se ha construido mal por lo que la pelota no rebota y se cuela por el tejado. El Fabraquer de El Campello, por contra, cuenta tanto con galotxa como con trinquet y pared de frontón pero a lo largo de tres años apenas se han usado un par de veces para exhibiciones de una colla de la localidad.
Semejante panorama muestran los centros de Elche y Alicante: los hay que preferirían tener un salón de actos en condiciones o incluso más aulas -"en el trinquet cabrían hasta cuatro o bien dos talleres para FP y en la galotxeta la mitad"-, calculan los directores. Pero también los hay que desearían disponer de una dotación de material e incluso de personal docente adecuada para poder plantearse la práctica del deporte base de la Comunidad: "Los profesores formados en la especialidad de pilota valenciana son muy pocos y sólo con la buena voluntad de algunos de los de Educación Física se puede hacer algo", precisan en l'Hoya de Elche o el Figueras Pacheco de Alicante.
Ni siquiera tienen pilota y en los casos en que se han interesado mucho por sacar partido de las instalaciones, la han tenido que pedir a Valencia.
Pero donde el descontento con las pistas de trinquet llega a su límite es en los centros educativos de la Vega Baja: la tradición se perdió hace un siglo y la necesidad de aulas resulta más crónica que en el resto de las localidades. Sin embargo para modificar su uso mínimamente, aunque sólo se trate de pintar las pistas de otra forma para reconvertirlas, hace falta un permiso expreso de la Conselleria de Educación que, hasta el momento, no ha llegado.
Información elaborada con datos de D. Pamies, J.M.Grau, R. Pagés, Pérez Gil y A. Váquer.
A cal y canto en Catral
En el instituto de Catral las pistas de pilota valenciana no se llegaron a abrir una vez construido el centro por graves problemas en la estructura de las instalaciones mientras en el nuevo colegio Costa Blanca de Alicante no se han podido estrenar todavía porque están destinadas a alumnos de tercer ciclo de Primaria, es decir, a partir de los diez años de edad, y los alumnos que han entrado no han llegado todavía a ese nivel para poder usarlas. Sin embargo en este colegio ya tiene preparado hasta el profesorado que impartirá las clases de pilota frente a El Faro que la aprovecha como prolongación del gimnasio.