F. J. B.
El conseller de Medio Ambiente, José Ramón García Antón, firmó anteayer la autorización ambiental para que la Mancomunidad de Canales del Taibilla pueda poner en marcha la desaladora Alicante II, planta gemela a la que funciona desde 2003 en Agua Amarga y que producirá 24 hm3 al año, caudal que servirá, prácticamente, para garantizar el suministro urbano de Alicante y San Vicente del Raspéig sin necesidad de contar con caudales del Tajo-Segura ni de acuíferos.
La Mancomunidad del Taibilla, entidad adscrita al Ministerio de Medio Ambiente, ha invertido 96 millones de euros en la construcción de una planta que destaca, sobre todo, por la reducción del impacto ambiental que produce el vertido de la salmuera, ya que cada litro se disolverá en seis de agua antes de regresar al mar. La autorización firmada por García Antón es provisional -la definitiva estará en agosto- pero fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente aseguraron que con este permiso los técnicos pueden, una vez finalice el periodo de pruebas, inyectar ya agua de la planta en el Canal de Alicante, desde donde llegará a hogares e industrias de Alicante y San Vicente.
El Consell ha apoyado desde el primer momento la construcción de esta planta, infraestructura que con la de Alicante I y la futura de Mutxamel garantizarán el suministro de todos los municipios de l´Alacantí a partir de 2010, lo que permitirá liberar caudales del Tajo-Segura para la agricultura y desconectar las localidades costeras de los acuíferos de Villena. De hecho el polémico proyecto urbanístico de Rabasa -15.000 viviendas- de Alicante recibió el informe favorable de la Comisión de Urbanismo, tras el acuerdo firmado por Aguas de Alicante con Acuamed para que la futura nueva zona urbana de Alicante llegue agua desalada.