J. E. M.
Frente a la propuesta de más poder para las direcciones provinciales del PP formulada por el equipo que preside José Joaquín Ripoll en Alicante, la ejecutiva regional que dirige Francisco Camps es partidaria de justo lo contrario: más competencias para la estructura orgánica del partido en detrimento de las provincias. Las diferencias entre zaplanistas o ripollistas y campistas vuelven a aflorar en este convulso proceso precongresual con miras al cónclave nacional del PP de finales de junio en Valencia.
Si Ripoll reclamaba el pasado sábado en forma de enmiendas al congreso mayores cuotas de decisión y competencia para las direcciones provinciales -entre ellas la elaboración de las candidaturas en municipios de más de 50.000 habitantes-, ahora es el equipo de Camps el que tramita enmiendas presentadas por compromisarios de Alicante ajenos al aparato provincial que van en dirección opuesta: que sean los comités electorales regionales los que propongan las candidaturas al Congreso y al Senado por cada circunscripción en lugar de las direcciones provinciales como contemplan los estatutos vigentes. "Se trata de fortalecer las estructuras regionales del partido en consonancia con la profundización en el hecho autonómico que vive el país", explicaron fuentes del PP regional.
Esta enmienda, al igual que otras similares que refuerzan el peso orgánico de la estructura autonómica del PP, han sido propuestas por compromisarios de la provincia a título individual y al margen del órgano específico creado por Ripoll y por sus dirigentes de confianza en el seno de la organización provincial. La ejecutiva de Camps pretende dar réplica a los ripollistas canalizando estas enmiendas y haciéndolas llegar a los ponentes del congreso para que se debatan en Valencia.
Mientras, la dirección provincial de Ripoll tiene previsto entregar hoy en la sede nacional del PP sus enmiendas a las ponencias política, económica y de estatutos del, entre las que destacan la que solicita que los órganos provinciales del partido elaboren la candidatura autonómica de su provincia para que luego sea la ejecutiva regional la que la apruebe y la que pide que las candidaturas de las ciudades de menos de 50.000 habitantes "sean del ámbito de los órganos provinciales del partido, que ahora se ocupan de las de menos de 20.000". La confección de las listas electorales ha sido una permanente fuente de conflicto entre las dos organizaciones territoriales de los populares.