EFE
El presupuesto de las intervenciones realizadas en este tramo de 10 kilómetros asciende a cinco millones de euros, según han informado hoy fuentes de la Generalitat.
El tramo Altea-Calpe es el último de la Línea 9 cuyas obras de reparación estaban pendientes de finalizar, después de restablecerse la circulación ferroviaria entre Calpe y Teulada, también dañada.
Las actuaciones realizadas entre las estaciones de Olla de Altea y Calpe han sido "complejas", según han expuestos las citadas fuentes, ya que ha sido necesario habilitar muros de contención de hasta seis metros de altura, abrir viales para maquinaria, reponer balasto y sanear terraplenes, entre otras obras.
De hecho, el deslizamiento de la ladera de una montaña y los posteriores hundimientos y desprendimientos originados por las lluvias "dejaron suspendidas en el aire las vías del tren".
Con la reparación del último tramo afectado por las inundaciones abierto, FGV retirará el servicio alternativo de autobuses y ampliará las frecuencias de paso de la Línea 9 que enlaza Denia con el resto del servicio.