A. TERUEL
El presidente provincial del PP, José Joaquín Ripoll, reiteró ayer que María San Gil "siempre ha tenido y tendrá el apoyo" de sus compañeros de partido en Alicante, pero que no está "en contra de nadie". De esta forma, el líder de los populares alicantinos volvía a mostrar su respaldo a la dirigente vasca, si bien evitaba tomar una postura abiertamente crítica contra el presidente nacional, Mariano Rajoy, en la misma línea en la que se ha venido pronunciando a lo largo de esta semana.
Según Ripoll, la todavía presidenta del PP vasco es un "ejemplo" a seguir en el partido, e incluso un "exponente de una lucha heroica", por desempeñar su cargo en un lugar donde mostrar unas determinadas ideas puede suponer "jugarse la vida". Por ello, lamentó su intención de retirarse de la primera línea política, aunque matizó que "cuando hay procesos congresuales siempre hay turbulencias".
Este factor no quita, añadió, que "cualquier desunión siempre sea negativa". A esto se suma, además, la marcha del partido de José Antonio Ortega Lara, "otro símbolo" no ya del PP, sino de "toda la sociedad española" contra ETA. Todo esto es, a su juicio, una "muy mala noticia", pero a pesar de todo hizo hincapié en que él "no entra" en las manifestaciones que se han sucedido en los últimos días en contra de Mariano Rajoy.
Acerca del presidente nacional, consideró también que debe ser él quien tenga la "responsabilidad de dirigir" el proceso previo al congreso popular de junio, y que eso es "compatible" con mostrar públicamente apoyo a María San Gil. Además, calificó de "gesto muy democrático" la invitación de Rajoy a que se presenten candidaturas alternativas a la suya. Esto representa, dijo, "la convicción de alguien que participa en los procesos". Sin embargo, insistió en que la imagen de desunión siempre resulta "negativa", por lo que implica de "no trabajar en la misma dirección" y la proyección pública que esto puede conllevar.