A. F.
Los Moros y Cristianos de San Blas arrancaron ayer de manera oficial. Ginés Pérez Beltrán, capitán cristiano hace ahora 20 años, fue el encargado de dar el pistoletazo de salida a las fiestas. Y lo hizo con un pregón corto, directo y emotivo. A diferencia de otros años, en esta ocasión Ginés Pérez prefirió dejar la historia de la fiesta a un lado. Se centró en sus vivencias personales en los Moros y Cristianos, repasó la importancia de todos los festeros que participan en ellos y, para concluir, destacó las dos piezas "clave" de los festejos del barrio: la mujer y la música.
Pérez comenzó con su discurso cerca de las 21.30 horas. Pero desde mucho antes, decenas de personas abarrotaron el Parque de San Blas, donde se instaló un escenario y una buena cantidad de sillas. Con todo, las previsiones se desbordaron y al final acudieron al lugar más de 500 personas.
El ingrediente principal -el público- se consiguió. Sólo faltaba que Ginés Pérez cautivara a los allí presentes. Y pronto lo logró. Aunque sin duda, los dos momentos más emotivos llegaron a la mitad y al final de su elocución. El primero, con el análisis que hizo de los festeros. "Es cierto y demostrable que San Blas es un gran barrio festero, porque los hechos así lo atestiguan. (...); La explicación de este hecho se debe, en primer lugar, al respeto mutuo que se tienen entre sí comparsas, comisiones y Hermandad", resaltó. Además subrayó la implicación de todos los participantes y y su ilusión por tomar parte en otros festejos de la ciudad como las Hogueras y la Semana Santa.
Fue ya casi al final cuando el ex capitán cristiano resaltó el papel de la mujer. "Polémico tema en otros lugares, en San Blas está tan integrada y consolidada su figura dentro del engranaje de la fiesta, que sería inconcebible concebir ésta sin ella". Y agregó: "Son portadoras de esa gracia, de ese toque que a los hombres nos falta para embellecer más la fiesta. Sin duda (aportan); el detalle enriquecedor".
El también ex presidente de la Federación Alicantina de Moros y Cristianos cerró su pregón hablando de la música. "Con que mimo se trata a la música en San Blas, siendo la admiración de propios y extraños".
Antes de su discurso, el periodista José Luis Marchante hizo un breve repaso de la historia de la fiesta, presentó a los nuevos cargos festeros, despidió a los del ejercicio anterior y se llevó una cerrada ovación cuando ensalzó a las mujeres. Además tuvo el detalle de tributar un homenaje a todas las mujeres que han fallecido por la violencia machista. El público le respondió con aplausos.