P. ROSTOLL
L
a ponencia para el congreso nacional que el PP celebrará en Valencia entre el 20 y el 22 de junio evita, como ocurrió con el programa electoral para las generales de marzo, citar el trasvase del Ebro y da prioridad a las cuencas cedentes lo que, de facto, condiciona el futuro respaldo del PP a la conducción Tajo-Segura, a la que tampoco se hace referencia de forma expresa en el texto. El documento oficial, colgado en la web popular y que está siendo estudiado ya por los compromisarios, trata de evitar el enfrentamiento entre las organizaciones territoriales del partido con el agua como trasfondo con una redacción que pone numerosos condicionantes de todo tipo a la posible ejecución de transferencias hídricas.
El texto que marcará la estrategia económica del PP para los próximos tres años, en cuya elaboración ha participado el conseller Gerardo Camps, es, incluso, más ambiguo que el que los populares incluyeron en su programa electoral. No cita, en ningún momento, el trasvase del Ebro para no abrir una guerra de enmiendas entre Aragón y la Comunidad durante el cónclave. Y no alude, igualmente, al Tajo-Segura aunque sí hace referencia a la posición que defiende el PP de Castilla-La Mancha de que las cuencas cedentes tengan prioridad lo que abriría el debate sobre el futuro de esa conducción hídrica. La indefinición en la que los populares se mueven en el conflicto hídrico cuando tienen que plasmar su posición negro sobre blanco contrasta con los discursos de permanente reivindicación frente a Moncloa del presidente de la Generalitat, Francisco Camps.
El documento que deberá debatirse en el cónclave popular dedica cuatro apartados -del 124 al 127, ambos inclusive- a abordar las propuestas hídricas del PP bajo el epígrafe de "Agua para todos" que arrancan con una referencia genérica al uso racional del agua y a la necesidad de no malgastarla para, a continuación, aforntar el asunto más espinoso: la posibilidad de que haya trasvases. De salida, el documento da prioridad por completo "el uso de la propia cuenca" a la hora de cumplir con las condiciones que permitan una conexión. "Es razonable que los territorios de las cuencas hidrográficas tengan una preferencia para su uso de forma que se satisfagan, previa y plenamente, sus legítimas necesidades actuales y futuras, se preserve debidamente el medio ambiente hídrico en la cuenca y se garantice que en ningún caso otros usos externos pueden suponer un límite a su propio desarrollo", apunta textualmente la ponencia en una redacción que condicionaría, y mucho, el futuro del Tajo-Segura.
Más abierta e inconcreta todavía es la alusión a los trasvases, sin citar en ningún caso la conducción del Ebro, que el PP considera, en una redacción genérica, una infraestructura que favorece la mejora de las oportunidades de progreso pero que, sin embargo, supedita a mil y un impedimentos. "El empleo en una cuenca de recursos sobrantes disponibles de otras, siempre de forma no prioritaria y subordinada a las necesidades de la cuenca de origen y cumpliendo obligatoriamente estrictos requisitos de orden técnico, jurídico-administrativo, ecológico y económico, es plenamente posible", apunta el texto.
La redacción, en todo caso, es susceptible de ser cambiada durante el congreso si algún compromisario decide presentar una enmienda de modificación del documento. En ese punto, tendría que abrirse una negociación, un debate y una votación para determinar cómo queda el documento final.
Alicante enmendará
El comité que ha nombrado el PP de Alicante para preparar las enmiendas de cara al próximo congreso nacional acordó ayer, entre otras, presentar propuestas de modificación de la parte de la ponencia económica dedicada al agua con la idea de incidir en la política de trasvases, muy difuminada en el texto original. También se presentarán enmiendas en materia turística, agraria y de formación. En cuanto a la ponencia de estatutos, el PP de Alicante defenderá enmiendas que apuesten por "acercar la toma de decisiones a la militancia y reforzar la democracia interna".