R. C./M.D.
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as plantillas de las harineras Bufort y Cloquell, situadas en la avenida de Elche, inician hoy un calendario de movilizaciones para exigir garantías sobre el mantenimiento del empleo ante el desmantelamiento a que obliga el convenio firmado hace cinco años con el Ayuntamiento por el desarrollo de un plan urbanístico que afecta a la zona donde se ubican las industrias. Los trabajadores, más de 80 entre las dos empresas, temen que el retraso en establecer las bases que desarrollen el convenio que deberían concretar más las compensaciones y las condiciones para el traslado de ambas fábricas a otras zonas, pueda afectar al empleo, según CC OO.
Las protestas no sólo pretenden arrancar un posicionamiento de las empresas, sino presionar también al Ayuntamiento para que negocie con las harineras las bases del convenio, por una parte, así como, de forma más inmediata, que modifique el plan urbanístico para que éste no afecte a la actividad de las industrias. Esta reivindicación también la comparten las propias empresas, ya que el proyecto actual prevé elevar una de las calles 1,70 metros de altura, lo que implicaría cerrar completamente el accceso de la carga y descarga. Reuniones recientes entre trabajadores y la concejala Sonia Castedo y de las mercantiles con los técnicos de Urbanismo pretenden buscar una solución. Las harineras aseguraron a este periódico que "en este problema estamos en el mismo barco que los trabajadores" y que piensan mantener la actividad en el futuro.