SYLVIA ESCRIBANO
D
esde cataratas a intervenciones ginecológicas sin complejidad. Son algunas de las operaciones que se practican en la Unidad de Cirugía Sin Ingreso (UCSI); del Hospital de San Juan y que requieren el paso de los pacientes por el quirófano y de una anestesia parcial o general. Hasta hace un par de semanas esperaban tras su intervención en camas durante unas horas antes de recibir el alta, pero ahora algunos son trasladados a sillones porque la unidad se ha visto obligada a reducir su espacio. Esta situación ha despertado las quejas de pacientes y sindicatos.
Anteriormente, todos los pacientes esperaban tras su operación en una cama durante varias horas hasta que los sanitarios consideraban que no existían riesgos y que el enfermo podía pasar el postoperatorio en su propia casa sin tener que pasar la noche en el hospital. Sin embargo, el inicio de las obras de remodelación del servicio de Urgencias del hospital ha obligado a echar mano de varias habitaciones en una de las plantas superiores y la UCSI ha tenido que reducir su espacio de seis a cuatro salas. Por lo tanto, se ha reducido el número de camas de esta unidad y para no tener que suspender operaciones se ha optado por una solución que no agrada ni al personal ni a los pacientes afectados: en una de las cuatro habitaciones se han sustituido las dos camas por cuatro sillones.