La denuncia del sindicato SPPLB sobre la peligrosidad de la descarga de combustible que se hacía en el parque de bomberos de la calle Italia llevó a la Conselleria de Industria a realizar una inspección y comprobar las condiciones, tras lo cual el Servicio de Extinción lo ha prohibido. Fuentes sindicales denunciaron en diciembre de 2007 la existencia de una "estación de servicio ilegal" en el parque y en abril insistieron ante la Conselleria a que iniciara un expediente sancionador "habida cuenta de que el suministro manual se hacía sin precauciones y que el gasoil es un producto cancerígeno". Ahora repostan en gasolineras, donde, recuerda el sindicato, hay además suficientes condiciones de ventilación.