SYLVIA ESCRIBANO
L
os cerca de 200 médicos de familia que iniciaron su formación en 2005 en la Comunidad Valenciana (se ofertaron exactamente 165 plazas); no terminarán su formación este año al ser la primera promoción en la que el periodo MIR ha pasado de tres a cuatro años. Por lo tanto, la Conselleria de Sanidad no podrá recurrir a ellos ni a los de otras autonomías -en las que la situación es similar- para contratarlos temporalmente como refuerzos en zonas costeras o para las sustituciones de verano. Este hecho agudiza las dificultades con las que se encuentra la administración cada año para encontrar facultativos para cubrir la demanda en el periodo estival.
En esta ocasión, por primera vez, los centros públicos podrán contratar temporalmente a personal extranjero sin exigirles el requisito de nacionalidad española o de la Unión Europea, como se hacía anteriormente. Es una de las modificaciones legislativas que permite a la administración acceder a una nueva vía para contratar a personal médico cuando "quede acreditada la necesidad y urgencia" y no haya personal nacionalizado suficiente para cubrir la demanda. Anteriormente, sólo las empresas privadas podían contratar a médicos extracomunitarios acreditados cuando no había trabajadores en el paro.
Sin embargo, esta reforma no es la solución para cubrir la demanda porque "es imprescindible que los médicos que vengan a trabajar tengan su título homologado y se trata de un proceso largo y complicado", explica el responsable de Comunicación de CC OO, Salvador Roig. En ello coincide Andrés Cánovas, del sindicato médico CESM, quien asegura que "este verano será necesario contratar a 300 médicos de familia para reforzar la plantilla de 3.900 facultativos de Atención Primaria y otros 700 para sustituir a los profesionales durante sus vacaciones". Según estos cálculos, se necesitarían mil médicos más en los centros de salud de la Comunidad Valenciana durante el periodo estival y, según Cánovas, "es imposible encontrar a tantos galenos".
Para contratarlos, la Conselleria de Sanidad puede recurrir a su propia bolsa de empleo, anuncios en prensa y a médicos extranjeros comunitarios o no. También dispone de un nuevo decreto por el que se obliga a los médicos a doblar turnos cuando haya déficit de personal o a hacerse cargo de los pacientes de otro compañero en su ausencia. Aunque el Consell rectificó este polémico acuerdo mediante una orden interna, "no ha sido publicada una modificación oficial en el DOCV, por lo que entendemos que sigue vigente", dice Cánovas.
Desde el sindicato médico argumentan que este año las dificultades para encontrar a médicos de familia en el periodo estival se incrementan "porque Sanidad dejará de contar con unos 300 facultativos, entre los que deberían terminar el MIR este año y los que han abandonado esta especialidad para irse a otra".
Mientras, CC OO exige a Sanidad que "ante estas previsiones nada halagüeñas para las sustituciones de verano en una zona turística como Alicante, se desarrolle desde ya un buen plan de vacaciones para cubrir al máximo la demanda con personal de otras autonomías". Para captarlos, Roig propone "fórmulas imaginativas como facilitar el alojamiento a quienes vengan a trabajar".
Ante esta situación, desde la Conselleria de Sanidad insisten en que "se hará lo posible para cubrir las sustituciones del personal en verano" y explican que la situación de los MIR de medicina familiar se da en toda la nación, pues la solución propuesta por el Ministerio para contratar a residentes en su último año de formación no ha salido adelante.