V. B.
Consell y rectores escenificaron ayer un reencuentro del que estaban lejos por culpa de la deuda económica acumulada. Los compromisos adquiridos por el conseller Font de Mora le parecen al rector electo de Alicante, Ignacio Jiménez Raneda, un "paso hacia adelante". Pese a que se trata de una "declaración formal" del máximo responsable del Consell para las Universidades, el rector de Alicante es tajante: "La palabra de un conseller no la puedo poner en duda jamás; las afirmaciones del conseller eran imprescindibles, le vinculan y se materializarán en su momento", dijo ayer a este diario tras la toma de posesión de la nueva secretaria autonómica.
A los pagos tanto adelantados al mes que viene como aplazados a 14 años, se suma la negociación del nuevo plan plurianual de financiación para el que Font de Mora también ha comprometido que en ningún caso tendrá cifras inferiores a las devengadas el último año en que estuvo en vigor el anterior (2007);. Además, para el caso de que el nuevo plan no se acuerde este mismo año, en el presupuesto de 2009 también se compromete a incluir las cifras de una supuesta prórroga del plan plurianual anterior "pero en cualquier caso íntegras. Esto significa que se erradican las malas técnicas de presupuestos inferiores a los de otros años", concluye el rector Raneda, que considera el acuerdo "aceptable". No obstante deben ratificarlo los consejos de gobierno de los campus "porque excederá el tiempo de cualquier mandato rectoral".