REDACCIÓN
El portavoz de los rectores de las cinco universidades públicas de la Comunidad Valenciana, Francisco Toledo, máximo dirigente del Campus Jaime I de Castellón, confió ayer en que la marcha del secretario autonómico de Universidades, Emilio Barberá, quien presentó su dimisión ante el conseller este lunes "por motivos estrictamente personales", permita desde ahora "alejar las campañas de desprestigio que se han dado en el pasado".
Barberá ha sido muy crítico con la gestión de las universidades desde que estas han empezado a reclamar una deuda acumulada por el Consell desde el año 2005 que asciende a 891 millones de euros y tampoco ha gustado su modo de proceder para la creación de la VIU (Universidad Internacional Valenciana);. Tomás celebró que la nueva secretaria autonómica -María Amparo Camarero- sea catedrática de la Universidad de Castellón "porque es muy trabajadora, se ha mostrado siempre comprometida y mantendrá una actitud constructiva". De hí que espere que "se abran nueva expectativas de futuro para las universidades".
Desde los sindicatos docentes, Fete-UGT celebra la marcha de Barberá "por las continuas tensiones verbales que ha provocado en cuantos foros ha participado sobre el funcionamiento de las universidades públicas valencianas", al tiempo que esperan un "nuevo talante" en su sucesora.
En la oposición política, tanto el PSPV como EU achacan la dimisión de Barberá a una "pésima gestión" y a la "deuda inviable" con las universidades.